1. Mi vida. Resplandores y tinieblas (12)


    Fecha: 19/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: lolalp, Fuente: TodoRelatos

    ... estuviera, la ayudaría para que cumpliera su sueño de tener el título.
    
    Las clases en el instituto ya habían comenzado, por lo que volví al horario completo, extrañando las tardes de mates y charlas con Paz.
    
    En una llamada telefónica la tarde de ese 17 de marzo, Paz me contó de su primer día en la facultad, de las materias, de los horarios, y de sus nuevos compañeros, ninguno que ella conociera.
    
    Había podido acomodar todos sus horarios en las mañanas, salvo una práctica que le tocaría los martes por la tarde, y que en la segunda mitad del año, también por la tarde tendría que hacer las prácticas profesionalizantes.
    
    Cada vez que nos veíamos con Maite, me preguntaba si pasaba algo con Paz, pero siempre le respondía lo mismo, que éramos tan solo amigos, y que además trabajaba para mí.
    
    Una tarde al llegar a casa y guardar la moto, vi aun su bicicleta, e internamente sentí la alegría de encontrarla en casa.
    
    Cuando entré, estaba terminando de ordenar todo luego de haber cocinado.Tomamos unos mates, y en la conversación le pregunté:
    
    -Paz, ¿tenés computadora en tu casa, conexión a internet?
    
    -Ninguna de las dos cosas, estuve pensando que quizás tendría que comprarme una, aunque sea usada y en cuotas, y quizás usar la internet del teléfono.
    
    -Podés usar la mía, aunque no te toque venir, podés venir igual, mi notebook está siempre acá, en el trabajo tengo otra, y acá tengo conexión a internet, si te sirve, vení cuando quieras!
    
    -¿De verdad? Me vendría ...
    ... bárbaro, al menos hasta que pueda comprarme una...
    
    -Claro que sí! Cuando la necesites venís y la usas, no tiene contraseña, y se conecta sola a internet cuando arranca!
    
    -Gracias Facu!
    
    Se lo ofrecí de corazón, como siempre pensando en darle una mano, pero en el fondo, me hacía ilusión que estudiara en mi casa, quizás así podría verla más seguido.
    
    Creo que no me lo podía reconocer ni siquiera a mí, pero me gustaba tener a Paz en mi vida, verla, conversar con ella, y apoyarla en lo que pudiera, ¿me estaba enamorando de ella? No tenía una respuesta clara para esa pregunta, pero me gustaba compartir tiempo con ella.
    
    *
    
    Las semanas fueron pasando como siempre, casi sin cruzarnos, cada vez que llegaba a casa, miraba el espacio en la cochera queriendo ver la bicicleta, pero no la estaba encontrando.
    
    Entendía que el trabajo en casa y los estudios le quitarían tiempo, y cuando empezaran las exigencias en sus estudios, nos veríamos menos aún.
    
    Un miércoles llegué a casa, y a los pocos minutos me llegó un mensaje de ella, diciéndome que se le había complicado el día y que no había podido venir, que vendría al día siguiente.
    
    Lo entendí, por supuesto que lo entendí, y no le haría problemas por eso.
    
    Pasó casi un mes sin vernos las caras, tan solo cruzando mensajes o llamadas telefónicas, y en ese mes de mayo, me contó en una llamada telefónica, que algunos días se juntaba con sus compañeros para hacer trabajos en grupo.
    
    *
    
    En los primeros días del mes de julio, ...