1. Profesora caliente (1)


    Fecha: 19/10/2026, Categorías: Confesiones Autor: Kazador69, Fuente: CuentoRelatos

    ... abandonar la escuela e irnos para empezar a besar, acariciar ese tentador cuerpo y tener esas piernas sobre mis hombros, pero tenía urgencia por llegar a donde se dirigía, para mi sorpresa el aula a donde llegamos estaba vacía, así como el resto de los salones, ella me miró con una sonrisa llena de lujuria y deseo, mientras me decía “entra, no muerdo, bueno tal vez sí, pero te va a gustar”, de inmediato entré ,ella puso el seguro de la puerta, dejó su bolso en una silla, al tiempo que me decía “estamos solos, aprovecha el tiempo antes de irnos”, al ver la expresión de mi cara, me dijo que estuviera tranquilo, que ese día y a esa hora ya nadie pasaría por esa aula, ni en el piso, incluso en todo el edificio.
    
    Acercándose a mí, me dijo “te voy a confesar algo: siempre me gustaste, pero me caías mal por andar de borracho y mujeriego con mi hermano, además estabas muy chico para mí”, le respondí que sabía que le gustaba, sin darle oportunidad a responder, la tomé de la cintura jalando su cuerpo hacia el mío hasta quedar pegados mientras la besaba, mi lengua abrió paso entre sus labios, respondiendo ella con la misma intensidad, sus labios carnosos se sentían increíbles, nuestras lenguas se enredaban en una lucha de caricias, su boca recorría mi rostro y cuello, mi boca bajó hasta sus hombros desnudos mientras le quitaba su blazer para aventarlo al pupitre más cercano, al llegar a su tetas las besé y acaricié por encima de la tela, eran grandes y firmes.
    
    Mis manos ...
    ... recorrieron su espalda hasta llegar a la parte inferior de su vestido, al sentir la caliente piel de sus muslos, levanté el vestido un poco para sentir la tersa piel de sus duras nalgas, sentí la tela de su tanga de hilo dental, apreté ese par de nalgas redondas, entre tanto, ella desabotonaba mi camisa y besaba mi pecho, para ese momento la levanté de las nalgas, ella pasó sus piernas por detrás de mi cintura y caminé hacía el escritorio, al llegar me quité la camisa, tomé una de sus piernas para empezarla besar, ella ya tenía el vestido hasta la cintura, me detuvo para pedirme que le bajara el cierre de su vestido en la parte de atrás para no arrugarlo demasiado, así lo hice para retirarlo por completo de su escultural y caliente cuerpo, dejándola únicamente con el bra cubriendo parte de sus grandes tetas y la tanga que no deja nada a la imaginación.
    
    Acto seguido, retome los besos en sus piernas, lamiendo lentamente cada centímetro antes de llegar a sus muslos, le dije que era una de mis fantasías sexuales de mi adolescencia, ella soltó una risa sensual y me dijo que aprovechara la ocasión, porque no le gustaban los hombres menores y que examinaría mi desempeño de manera rigurosa, interrumpí sus palabras al llegar a su entrepierna que ya estaba ardiendo, los labios de su vagina estaban húmedos, el pequeño triángulo de tela que la cubría estaba mojado, lo hice a un lado para besar esos carnosos labios, ella ahogó un grito con sus manos y me dijo “ya méteme esa verga, dejemos esto ...