1. El repartidor y yo de 13


    Fecha: 21/10/2026, Categorías: Hetero Sexo con Maduras Autor: Unazorramas, Fuente: SexoSinTabues30

    Esta historia se remonta a cuando tenia 13 años, mi abuela tenía una tienda en la que ocasionalmente me tocaba cuidar cuando ella salía y en un dia como esos… un repartidor de una empresa algo conocida en México llegó para darme a probar un nuevo «jugo cremoso».
    
    El dia estaba tranquilo cuando llegué de visita con mi abuela y en eso ella me pide de favor que atienda su tienda en lo que ella iba a hacer sus mandados y yo como buena nieta que soy le dije que si, a lo que ella partió diciéndome que llegaría el repartidor de jugos y que el ya sabía que jugamos dejar y cuales llevarse y que le diera el dinero que ella dejó debajo de la caja de cobro, y así fue como pasó el rato desde que salió. No había mucha venta aquel dia, por lo que acalorada me dirigí al refrigerador de la tienda a tomar un refresco qué normalmente ella me invita. En eso estaba cuando veo como se estaciona en la entrada de la tienda el repartidor, rápidamente agarré el refresco y cerré el refri para ponerme atenta en el mostrador.
    
    El repartidor entró, era un hombre como de 45 años, gordo y con algo de barba, y algo alto.
    
    Me saludo y me preguntó por la doña de la tienda (mi abue) a lo que respondí el saludo y le dije que mi abue no estaba, pero que yo podía encargarme de recibir los jugos y el entre murmuros dijo mientras veía mis tetitas con los pezones notorios por no usar corpiño – espero que puedas con todos mis jugos qué te voy a dar.
    
    Y sin darme cuenta el ya estaba muy cerca mio acercando sus ...
    ... dedos a mi cabello diciendo- qué linda eres, seguro tienes una mami igual de linda que tu. Por lo que tímidamente respondí que gracias y que si eran muchos los jugos que traía. El deliberadamente respondió mientras se agarraba su enorme bulto– justo aqui tengo varios para ti preciosa.
    
    En eso el me pide que le ayude a recoger los jugos qué ya estaban caducados en la tienda mientras que el iba a ir por los que iba a dejar, por lo que le dije que si y procedí a recogerlos todos.
    
    Estaba por terminar de recoger los jugos, pero al estar pequeña no alcanzaba los de hasta arriba, hasta que llegó el repartidor y dejando en el suelo los jugos que traía me preguntó si necesitaba ayuda, le dije que si mientras aun intentaba alcanzar unos. De un momento a otro el repartidor me agarro mis nalguitas y empezó a masajearlas como desesperado y yo apunto de oregubtsrle qué estaba haciendo el me agarró las caderas y me alzó para que pudiera alcanzar los jugos, y así fue que agarré con cuidado algunos. Mientras el me alzaba con sus manos fue acercando mi cuerpo hacía su cara y en un abrir y cerrar de ojos sentía su nariz y toda su cara en mi trasero. Le pregunté que porque hacía eso y el solo seguía restregando su cara en mi trasero. Empecé a intentar que me soltará pero entre mas intentaba el me sujetaba con mas fuerza y con mas ganas me frotaba mi entrepierna con su nariz. El me bajó y me dijo que le recordaba mucho a su hija porque siempre jugaban a eso y a hacer jugos, pero como ahora ...
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