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Profesora particular (8): En casa de todo un caballero
Fecha: 26/10/2026, Categorías: Voyerismo Autor: Jano, Fuente: CuentoRelatos
... pongas la ropa, no, Bueno, si acaso, el vestido tan bonito sí, pero sin bragas ni sostén. -¡Qué pillín es usted! -Es que me gustas mucho. Se podría decir que me enamoraste en la playa. Tan guapa y elegante. -Gracias, señor. Pero ¿va a seguir grabando? -Sí, sí, por supuesto. Y tomándote fotos. -Bueno, ya… vale. -En el fondo te gusta que te grabe ¿no? -O sea… quizá sí, o sea, me da morbo. -Ya, ya, es natural. Va, empecemos. Espera, que vuelvo a poner música. Vale, bien, juega con el vestido como antes, bien, sí, baila muy sensual, así, juega con la faldita, enséñame el culo, mueve las caderas, bien. Ahora enséñame tu sexo. Vale, vale. Bájate el vestido debajo de las tetas y juega con ellas, con tus pezones, bien, ofrece tus pechos a la cámara. Vale, siéntate en el sofá. No te preocupes por si lo manchas con tus jugos. Levanta tus piernas. Sepáralas. Buena chica, sí. Juega con tu clítoris. Abre tu chichi con los dedos y enséñame tu vagina. ¡Qué sonrosada! Sigue jugando acariciando tu clítoris, Esther. Separa más las piernas. -Ay, no, es que… o sea… -Ya, entiendo. Ya te digo, no te preocupes por manchar el sofá. -Es que si sigo tocándome… ah… hummm… yo… ¡y! ¡Oh! -Sí, hija, sí… córrete, no pasa nada. Métete un dedo en el culo y otro en el coño. Sí, así, pero no dejes de jugar con tu clítoris respingón. Ábrete más de piernas. Levántalas más, que se te vea bien el agujero del culo. Así, sí, buena chica. ¡Guapísima! -Ay… me voy, me voy, señor ...
... Joaquinnnnn, ah! -Sí, sí, córrete, que yo te grabo. No puedo evitar lanzar abundante squirt mientras me corro incontables veces. No solo empapo el sofá sino también la moqueta e incluso salpico al señor Garboz a más de tres metros de distancia. Al cabo de unos quince minutos: -Señor Garboz, oh ¡cuánto placer! ¡Me ha encantado! –le confieso sentada abierta de piernas en el sofá y con mi vagina aun chorreando. -Sí, sí, ya lo vi. Me ha gustado mucho. -Señor Garboz… -Joaquín. -Sí, señor Joaquín, si usted lo desea… yo puedo… -le miro la bragueta con deseo. -Gracias, Esther, pero no, no. Yo solo… me gusta mirar, pero no… nunca haría nada contigo. ¡Es que podrías ser mi nieta! Además, soy un hombre casado y… -Bueno, yo tengo novio, ya sabe. -Sí, ya. -Pero, señor… pero Joaquín, le encuentro a usted agradable y, en el fondo, se ha portado bien conmigo. -Pues claro, hija. -Le voy a masturbar, que seguro que lo está deseando –acerco mis manos a la cremallera de su pantalón, que muestra un gran bulto. -¡No, no, ja, ja, ja! Deja, deja. -¿No quiere que le haga una paja? Bueno, si lo prefiere, se la puedo chupar y correrse en mi boca. O en la parte de mi cuerpo que desee. -No, no, hija. Hace años que no tengo contacto con otras mujeres Solo con mi esposa. En cambio, me gusta mirar a las chicas guapas como tú y luego pensar en vosotras mientras hacemos el amor con mi esposa. O masturbarme pensando en vosotras. Y más si dispongo de tantas fotos y ...