1. La asamblea de las madres ninfómanas (parte 1)


    Fecha: 31/10/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: georgos04, Fuente: CuentoRelatos

    ... Enrique notó que ese beso lo dio muy cerca de su boca, prácticamente tocando sus labios.
    
    Antes que nada, Débora dio de comer a ambos estudiantes en la cocida y platicaron con ella sobre sus hazañas en la escuela y Débora habló sobre lo que había hecho en el trabajo. Enrique no podía apartar la mirada de la cara de Diego, que miraba los pechos de su madre como si estuviera hipnotizado.
    
    Cuando se fueron Débora los vio con una sonrisa pícara, siguiendo con la mirada a ambos jóvenes mientras desaparecían en los pasillos. Entraron a su habitación y empezaron a jugar al último juego de disparos de moda en las consolas, pasaron así hasta las 5 pm.
    
    – Viejo, no estarás pensando en pasarte de listo con mi madre
    
    – ¿Que dices? Son imaginaciones tuyas, simplemente es linda y la estaba viendo.
    
    – Pero veo que con los de nuestro grado se ha puesto más cariñosa que los otros grupos, todo se me hace raro.
    
    – Simplemente es una maestra que se preocupa por sus alumnos, nosotros cumplimos 18 años y estamos en nuestro momento crítico para ir a la universidad.
    
    – Pero en realidad la veo más cariñosa con los estudiantes desde que entró a esa famosa Asamblea, ¿No pasa nada raro ahí?
    
    Cuando mencionaron la Asamblea, Diego se puso algo nervioso, pero intentó disimularlo y respondió con un tono algo tembloroso.
    
    – Pues, viejo, sólo es una especia de grupo juvenil donde nos reunimos, casi una escuela dominical, inclusive mi propia madre está ahí, no hay mucho que se pueda ...
    ... hacer.
    
    Enrique se quedó pensando y en realidad tenía razón, ella era la mujer que había cuidado de él toda su vida, desde que su padre murió cuando apenas era un bebé ella había dedicado todo su tiempo y amor hacia él. No era posible que Débora estuviera haciendo algo raro a sus espaldas, por lo que era absurdo desconfiar de ella.
    
    Mientras pensaba en eso, la dulce voz de su madre le llamaba a lo lejos.
    
    – Enrique, Enrique, Enrique, ¿Siguen ahí amor?
    
    – Si mamá, ¿Necesitas ayuda en algo?
    
    – Nos falta pollo para cocinar la cena y también estaría bien que traigas un refresco, por favor ve al supermercado de Paula, invitaré a Diego a cenar también, tiene tiempo de no venir acá.
    
    Enrique le dirigió una mirada de desconfianza, pero no le cuestionó la petición y simplemente fue donde la señora Paula para comprar los ingredientes de la cena.
    
    Al llegar al lugar, se alegró de ver a aquella mujer que estaba en la recepción. Estaba usando una camiseta blanca algo ajustada, la cubría con el delantal que usaba cuando esperaba clientes, pero no disimulaban su hermosa silueta. Paula era la madre de Diego, tenía 39 años y era más bien bajita, con 1.55 de estatura, tenía tez morena y el cabello corto hasta el hombro, pero era muy linda de cara, usaba sujetador 36C y tenía un culo duro, lo cual era de esperar, porque era la compañera de entrenamiento de Débora.
    
    – Hola Enrique, tenía tiempo de no verte hijo
    
    – Hola tía, me alegra mucho verla, pensé que ya no me recordaría
    
    – Amor, ...