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En el hotel
Fecha: 05/11/2026, Categorías: Hetero Autor: magali, Fuente: CuentoRelatos
Desde hace unos meses para mantenerme en forma comencé a practicar la danza del vientre, me gusta mucho, así que decidí darte una sorpresa, con una danza especial, escogí por internet un hotel para parejas discreto, ni siquiera hace falta pasar por recepción, tiene un parking desde el que accedes directamente a la suite, todas las habitaciones son suites temáticas, la nuestra es la de temática árabe, toda ella está decorada como si fuera la habitación de un palacio árabe, con sus azulejos y sus marmolillos, aunque con algunos pequeños detalles modernos, tiene un baño turco, sauna, jacuzzi, piscina, televisión LCD de 50 pulgadas, cama de agua de 150 con dosel y espejos en el techo, ideal para todo lo que tengo en mente. Tú aún no sabes nada, pero aprovechando que son los carnavales, te pedí que vinieras a una fiesta vestido de árabe, lo que no sabes es que la fiesta es para nosotros dos. Mi vestido está compuesto por y únicamente por siete velos para realizar la danza ancestral erótica por excelencia, me ha costado un poco aprenderla pero creo que merecerá la pena, me llamas al móvil, me dices que estas llegando, te doy el número del parking y te digo que subas por la puerta de la derecha, tú me comentas que el sitio es un poco raro, te digo que confíes en mí que te va a gustar, para abrir la puerta tienes que marcar un código, mientras llegas, pongo la música, bajo la iluminación para un ambiente más íntimo y te espero en la cama con el dosel echado, desde la puerta ...
... solo veras mi silueta. Abres la puerta, yo te veo pero tú a mi aún no, me llamas te pido que te sientes en el suelo, que está lleno de cojines al estilo árabe y que mires hacia la cama y disfrutes, comienzo la danza sobre la cama, me muevo al compás de la música, me deslizo fuera de la cama, te me miras como hipnotizado, muevo las caderas al compás de la música, mientras me voy acercando a ti, tu alzas los brazos para tocarme pero yo me alejo de ti y te digo que no con la cabeza, sigo bailando al son de la música mientras me quito uno de los velos, te lo lanzo y tú lo coges, te lo llevas a la cara y te frotas con él. Sigo danzando esta vez voy rodeándote entre los cojines, cae el segundo y el tercer velo, tú los vas acumulando, tu respiración es agitada, dirijo una breve mirada a tu entre pierna, veo que la chilaba blanca que llevas se ha formado una tienda de campaña, me acerco a ti para darte el cuarto velo y te pregunto al oído se llevas puestos tus bóxer, tú me niegas con la cabeza, te susurro que me alegro, sigo danzando, fuera el quinto, quedan dos, me sitito detrás de ti y con el sexto te lo paso por toda tu cara suavemente, acariciándote con él, con el ultimo velo estoy enfrente de ti. Lo voy deslizando por todo mi cuerpo, pasándolo sensualmente por mis pechos y mis partes más íntimas, te lo lanzo lo coges y te lo llevas a tu nariz aspirando el aroma, ahora solo voy vestida con un pequeño cordón dorado en la cintura que sujetaba todos los velos. Ahora estoy ...