1. Mi amigo le mintió a su novia y yo...


    Fecha: 06/11/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Heraldo, Fuente: CuentoRelatos

    ... de tomarlo expresó “Por el amor” Yo me sentía mal, pero no había mucho que hacer, sólo acompañarla en el sentimiento. En silencio nos pusimos a beber de la botella el licor más fuerte que había probado en mi vida. Cada vez nos servíamos más seguido, sin dejar nada de tiempo entre trago y trago. El tiempo pasó y nosotros sin darnos cuenta habíamos vaciado ya una botella y media. Algo mareados (muy mareados) buscamos un lugar más tranquilo, para poder acostarnos y descansar. Ella propuso ir al patio, en la parte trasera de la casa. El patio es pequeño, pero rodeado de cercas que impide a los vecinos observar lo que sucede allí, muy seguro y tranquilo. Carolina se acercó tambaleándose a una hamaca que se encontraba atada entre un árbol y la cerca, se acostó en ella. “Veni, haceme compañía” me dijo totalmente ida. Usualmente no lo hubiese hecho, pero en el momento me pareció una buena idea, acostarme a dormir con una chica embriagada que tenía el corazón roto… ella me hizo un poco de espacio y entramos los dos. Estábamos acostados, hamacándonos en el aire sin decir nada. De pronto ella comenzó a tocarme la entrepierna, acariciando, buscando mi miembro. “No me digas que no te gusta” dijo rompiendo el silencio. “Si.. pero” “¿Pero qué? “No creo que este bien, nos vamos a arrepentir” “Deja que yo juzgue eso” Yo seguí su juego, acaricié un poco su cuerpo y le dije algunas cosas lindas que quería escuchar. Allí mismo comenzamos a besarnos de una forma loca, sus labios sabían tan bien, ...
    ... a rosas. Con tanto movimiento la hamaca se dio vuelta e hizo que cayéramos al pasto. Carolina estaba encima mío, sus senos se apretaban contra mi pecho y su boca comía la mía sin perdón, no podía estar más a gusto. Mis manos rodearon su cuerpo, apretando su cintura y su firme trasero. Cuando hice eso ella se quitó y se hizo a un lado. Pensé que no le había gustado, pero era lo opuesto. Sin perder mucho tiempo Carolina se quitó el pantalón que traía puesto, y luego la braga que la tapaba, como una buena niña estaba totalmente depilada. Por último se quitó la remera, pero no el corpiño, este quedó cubriendo sus pequeños pero lindos senos. “Entrá por acá, necesito cariño” dijo señalando su vagina. Deseoso de su sexo bajé un poco mi pantalón junto con mi bóxer, lo suficiente para dejar afuera mi pene. Me acerqué hacia ella que me recibía con las piernas abiertas y la penetré sin pensarlo, su vagina estrecha rodeó mi pene y lo apretó sin intención de dejarlo ir lejos, lo suficiente como para tomar carrera y entrar de nuevo. A medida que me movía mis testículos chocaban contra su cola, sintiendo la dureza que la caracterizaba. Su cuerpo me volvía loco, ella gemía y decía palabras raras, mostrando en su cara placer y dolor. Entre movimientos recordé el sabor de sus labios, tenía muchas ganas de probar su boca de terciopelo, así que quité mi pene de su interior y lo acerqué a su cara. Ella supo lo que estaba buscando, abrió su boca y sin problema alguno me atrapó con ella. Comenzó a ...