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Una noche me prostituí
Fecha: 07/11/2026, Categorías: Confesiones Autor: Mary Carmen, Fuente: CuentoRelatos
Siempre en el interior de cada mujer, hay algo encerrado que es saber lo que sienten las prostitutas, al estar con varios hombres diferentes, mi duda se inició cuando por la calle yo regresaba a mi casa y pasaba por una zona donde había prostitución, entonces veía a las mujeres, en las calles ofreciendo sus servicios a los hombres, y todo eso se repetía diariamente ya que salía tarde del trabajo y mientras manejaba las veía. Un día que mi coche se fue al servicio y un taxista ya grande me llevó a casa, al pasar por la zona, puse mi cara de indignada, y le dije que eso no debía de estar pasando en las calles, que todo el mundo veía esas cosas, él me dijo que era normal, que las prostitutas se ganaban la vida así. Entonces entre plática y plática, él me dio los pormenores de que cuanto cobran, donde se ponen y demás cosas, después de dejarme el taxista en la puerta de mi casa, me metí rápido a la cama y saqué un vibrador, y me lo metí dentro de mi vagina, y pensando en que yo era una prostituta complaciendo a mis clientes tuve un orgasmo fenomenal, entonces me dije a mi misma “por qué no”. Esperé mis vacaciones, y entonces me fui preparando mientras tanto, comprando medias, minifaldas, pinturas y demás cosas. Al llegar mis vacaciones, como a eso de las 10 de la noche me empecé a arreglar, de manera que me viera como una de esas chicas de la calle, entonces tome mi coche y por una de las calles aledañas me estacioné y me dirigí caminando hacia la calle donde estaban ...
... todas las prostitutas. Al llegar enseguida me rodearon tres de ellas y me dijeron que ahí no me podía quedar porque era su zona, entonces les dije que yo venía de fuera, y que solo quería completar mi pasaje, que no fueran malas y me dejaran trabajar, después de estar discutiendo un rato dijeron que estaba bien si les pasaba el 30 % de lo que ganara, yo les dije que si. Llegó mi primer cliente, era un tipo viejo y feo, me dijo que cuanto le cobraba por solo una mamada, entonces le dije que tanto, él dijo “estás muy elevada de precio, pero me gustaste y te lo voy a pagar”. Entonces con gran nervio me subí al coche, y le dije a qué motel iríamos, él se rio y dijo que no, que se lo hiciera en el coche. Buscó un lugar oscuro, y se estacionó, entonces se bajó la cremallera y se sacó su pene, me tomó por el cuello y me bajó, yo primeramente le empecé a pasar mi lengua por su glande y después me la metí, mientras le acariciaba los testículos, pero solo duró un instante, y me dijo “no quiero mancharme así que trágate todo”. Al terminar de decir esto mi boca se llenó de semen y empecé a tragarlo todo hasta que la tranca quedó totalmente flácida y totalmente limpia, entonces me fue a dejar al lugar donde me había encontrado. Al llegar al lugar tuve que repartir mi dinero, con las otras para que me siguieran dando chance de trabajar, entonces me dirigí a la orilla de la banqueta, y después de un rato se paró un coche, era una pareja, marido y mujer, él me dijo cuanto les ...