-
Travesura de bruja-Relato corto
Fecha: 08/11/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: rosameler, Fuente: TodoRelatos
Jessica era una joven de 20 años, cabello rizado y rojizo, se dedicaba a la brujería pues era efectivamente, una bruja con poderes. Ella se dedicaba a hacer travesuras, sobretodo con los chicos. Y aquellas noches serían muy entretenidas para ella. La bruja volaba siendo invisible y sin escoba, llegando a un parque, vio a una pareja joven besándose mucho y metiéndose mano. Ella sonreía y descendió, esperando el momento oportuno. Ambos se fueron a una zona apartada, algo oscura y privada. El joven era atlético, del típico chico de gimnasio, mientras que ella parecía una porrista con ese cuerpo tan delgado y cabellera rubia. —Ya tenía unas ganas de follar—comentó él quitándose los pantalones y mostrando su polla y huevos. Estaba depilado, así se veían mejor. Tenía un pene decente, ni muy pequeño ni muy grande. Ella de rodillas comenzó a succionar la polla provocando una oleada de placer en éste. —Oh joder, que bien lo haces nena—decía sujetando su cabeza. Jessica sonriente movió sus dedos y de pronto…su pene se desinfló. La chica se sacó la polla de la boca y trató de enderezarla. —¿Qué te pasa?, ¿por qué no se te para? —No lo sé…no lo entiendo…es la primera vez que me pasa —Ya claro…todos decís eso…y yo que quería follar, mira, déjalo. La chica se marchó dejando allí al chico mirando su flácida polla. No lo entendía, se empezó a masturbar y sacudírsela, pero nada, seguía desinflada. Jessica sonreía divertida viendo aquel pequeño problema. Después ...
... de ver como se iba cabizbajo, siguió su camino hasta que encontró algo que ya era casi un cliché, un viejo verde con solo un abrigo persiguiendo a una mujer ya más mayor y que estaba en el suelo. —Tranquila, acabaré pronto—dijo mostrando su gorda pero pequeña y arrugada polla. Era muy peludo y apenas se podía apreciar bien sus testículos. Ella le pidió alejarse, pero él no tenía intenciones de hacerlo. Jessica se adentró en el cuerpo de la mujer. —¿Te gustaría meterme tu pollita? —preguntó ahora ella con una sonrisa y abriendo sus piernas mostrando sus bragas. —Por supuesto que sí pedazo de zorra. Cuando fue a meterla, fue el momento apropiado. Jessica en el cuerpo de la mujer agarró las pelotas de éste quien abrió la boca y ojos. Empezó a retorcerlo y con la mano, le hizo un hechizo que le impedía gritar. No podía hablar. —Te has metido con la zorra equivocada—dio un fuerte tirón que hizo retorcer de dolor al viejo verde quien cayó al suelo y agarrándose las pelotas. Luego, con su magia y pensamientos de ella, la llevó a su casa. Esos momentos le resultaban muy divertidos. Otro de las acciones que más le gustó, fue cuando veías las oficinas. Lugares donde veía a los hombres cometer acoso a las chicas. Vio que estaba solo un hombre ya mayor, y vio que tenía una actitud rara. Al entrar traspasando la pared y siendo invisible, vio que se bajó los pantalones y enseñó su enorme polla. Realmente era grande y gorda. Jessica se acarició los pechos cuando ...