Tras de una mamada.
Fecha: 27/05/2018,
Categorías:
Gays
Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
Es mi vecino y con una mamada supe su lado gay y pasivo. Me llamo Carlos (no es mi nombre verdadero) vivo en Colombia, soy delgado, ojos negros, cabello ondulado y negro, tengo un poco de acné, esto paso cuando tenía sólo 14 años Era una noche muy normal como siempre, era uno monotonía. Pero aquella noche tuve mi primera relación gay activa con un vecino pasivo. El siempre me había llamado la atención, sé lo voy a describir, es de cabello mono, de estatura 1. 50, dos años menor que yo, tiene una cintura muy delgada (muy similar a la de una mujer) y una cola muy muy grande y redonda (lo pueden comprobar en su twitter @andresgay133), esto se debe a que práctica patinaje y aveces baila. Volviendo al tema, siempre esa rica y redondas nalgas me habían llamado la atención, muchas veces me masturbe pensando como le metía mi pene por eso rico culo, pero yo buscaba más que eso, buscaba que se me cumpliera el deseo de estar con el, tenerlo dentro de mis manos y romperle el culo. Nunca me había atrevido a declararme, me daba miedo a que dijera algo o que no fuera gay a pesar de que en el barrio siempre dicen que lo es. Cada vez el deseo iba creciendo, hasta que una noche me tome de valor para estar con el y así sucedió. Esa noche yo estaba sentando afuera de mi casa y el paso por el frente de la mía ya que vive en segura mío, iba para la tienda. Cuando se devolvió se sentó conmigo para hablar un rato, duramos como media hora hablando y yo con un poco de nervios dije: YO:Necesito ...
... alguien que me la mame, tengo muchas ganas de culiar. EL: yo lo podría hacer. Esa respuesta me dejo frío, nunca pensé que lo que tanto esperaba sé me iba a cumplir. Para mi suerte estaba sólo en mi casa todos habían salido. YO: entonces es verdad que eres una perra maricona. ¿? EL: pues eso dicen, deberíamos comprobarlo. Lo hice seguir hasta mi cuarto, yo temblaba de miedo pero a la vez estaba que explotaba de deseo. Entramos a mi cuarto, me senté en mi cama y el en una silla. EL: que quieres hacer ¿? YO: muchas cosas en este momento, quiero romperte ese culo tan rico que tienes. En ese momento se para y se sube sobre mí, nuestros labios se unieron en un baile erótico, el metía su lengua en mi boca y yo la besaba pasión, el haciendo lo mismo, se convirtió en el mejor beso jamás dado, siguió besándome hasta bajar su rica y caliente boca sobre mi cuello, me besaba con mucha pasión y yo hacia lo mismo, después de un rato de estar besándonos, nos empezamos a desnudar uno por uno hasta quedar totalmente sin ropa, le restregaba mi pene sobre el suyo, yo lo tenía muy erectado, estaba caliente y quería explotar. Bajo sus labios hasta llegar a mi pene (media unos 15 cm, nada malo para mis 14 años) le dio un lenguaso al tronco provocando en mí un erizado, lo metió casi todo a su boca, lo hacia muy delicioso, sentía como su lengua corría el precucio y baja una y otra vez todo el tronco, metía mis huevas dentro de toda su boca, nunca lo voy a olvidar, así estuvimos durante unos 10 min, le dije ...