1. Capítulo 3: La prueba


    Fecha: 05/04/2026, Categorías: Primera Vez Tus Relatos Autor: brendapatylu, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    Orizaba, Veracruz. Principios de noviembre de 2011.
    
    Habían pasado tres semanas desde aquel primer beso en el salón de Computación.
    
    Tres semanas de mensajes casi todas las noches.  
    Tres semanas de besos cada vez más largos y profundos cuando se quedaban solos después de clases.  
    Tres semanas en las que la mano de Dante había aprendido el camino exacto por los muslos de Brenda, subiendo un poco más cada vez, pero siempre deteniéndose antes de cruzar la línea que ella aún no se atrevía a permitir.
    
    Brenda ya no era la misma. Seguía siendo tímida, seguía sonrojándose con facilidad, pero ahora esperaba con ansiedad el momento de quedarse a solas con él. Sus besos ya no eran solo recibir… empezaba a devolverlos con torpeza inocente pero con más ganas.
    
    Esa tarde, después de la última hora, el mensaje llegó mientras ella caminaba hacia el salón de cómputo.
    
    **Dante:**  
    Brenda, ¿eres atrevida?
    
    Ella se detuvo en medio del pasillo, el corazón acelerado. Tecleó con dedos temblorosos:
    
    **Brenda:**  
    No… me da mucho miedo.
    
    Esperó la respuesta casi sin respirar. Pasaron varios minutos.
    
    **Dante:**  
    Hijole… quiero una mujer, no una chica.
    
    Brenda sintió un nudo en la garganta. Se quedó mirando la pantalla un buen rato, con los ojos húmedos. Caminó hasta el salón, entró y cerró la puerta. Dante ya estaba ahí, sentado en la orilla del escritorio, esperándola con esa mirada tranquila pero intensa.
    
    Ella no dijo nada al principio. Se quedó de pie frente a ...
    ... él, mordiéndose el labio. Pasó casi una hora entre mensajes cortos y silencios largos. Finalmente, cuando ya casi anochecía y el salón estaba en penumbras, Brenda contestó:
    
    **Brenda:**  
    Soy una mujer. ¿Qué quiere para que se lo pruebe?
    
    Dante sonrió al leerlo. Levantó la vista hacia ella y respondió en voz baja, sin necesidad de escribir más:
    
    —Quiero verte en minifalda. Quiero ver mejor tus piernas.
    
    Brenda tragó saliva.
    
    **Brenda:**  
    No tengo…
    
    **Dante:**  
    Entonces súbete la que llevas… hasta casi tus pechos. Quiero ver mejor tus piernas.
    
    **Brenda:**  
    No sé… me da miedo. Pero por ti… lo podré intentar.
    
    Dante se levantó y cerró las cortinas por completo. Solo quedó la luz tenue de un foco en la esquina del salón. Se acercó a ella y le habló con voz suave pero firme:
    
    —Hazlo despacio. Nadie va a entrar. Solo quiero admirarte.
    
    Brenda respiró hondo. Con manos temblorosas, tomó el borde de su falda gris del uniforme y empezó a subirla. Poco a poco. La tela fue revelando sus muslos suaves y morenos, luego la parte alta donde la piel era más delicada. Siguió subiendo hasta que la falda quedó recogida casi a la altura de su cintura, dejando al descubierto sus piernas completas y la pequeña braguita blanca de algodón que llevaba debajo.
    
    Dante se quedó mirándola en silencio, los ojos oscuros brillando de deseo. Se acercó y pasó las manos por sus muslos, subiendo lentamente desde las rodillas hasta casi tocar la tela de la braguita.
    
    —Así… muy bien ...
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