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Capítulo 4: La primera vez
Fecha: 05/04/2026, Categorías: Primera Vez Tus Relatos Autor: brendapatylu, Fuente: RelatosEroticos-Gratis
Orizaba, Veracruz. Noche del mismo día. Brenda estaba acostada en su cama, todavía con el corazón latiéndole fuerte. Su cuerpo aún recordaba la boca de Dante en sus senos, sus dedos presionando entre sus piernas y esa humedad que no había podido controlar. No podía dormir. Tomó su Nokia y escribió con dedos nerviosos: **Brenda:** Me encantó lo de hace rato… Esperó. La respuesta llegó rápido. **Dante:** Y solo es el principio, Brenda. Puedo hacerte sentir cosas increíbles. Ella se quedó mirando la pantalla un buen rato, mordiéndose el labio. La excitación aún no se le había bajado del todo. Finalmente contestó: **Brenda:** Pero en el salón no se puede… nos van a ver o a oír. Dante sonrió al leerlo desde su casa. Sabía que ya la tenía donde quería. Respondió con audacia: **Dante:** Mañana vamos de pinta. No entres a la escuela. ¿Sí o no? Brenda tardó casi dos minutos en contestar. Luego escribió: **Brenda:** Tal vez ;) Ese pequeño “;)” fue suficiente para Dante. Supo que era un sí. **Dante:** Te espero a las dos en la UPV. No faltes. Brenda ya no respondió. Apagó el teléfono y se quedó mirando el techo, nerviosa y emocionada al mismo tiempo. --- A la mañana siguiente, Brenda se levantó temprano. Rebuscó en el fondo de su closet hasta encontrar la lencería más sexy que tenía: un conjunto negro de encaje sencillo pero bonito que solo se había puesto una vez. Se la puso debajo de la ropa normal. Luego metió en su ...
... mochila una falda de mezclilla corta, una blusa blanca ajustada y unas zapatillas negras de tacón de 7 cm. Salió de su casa como cualquier día de escuela, pero en lugar de entrar al CPO, se desvió hacia un baño público cercano. Allí se cambió rápidamente: se quitó el uniforme, se puso la falda corta de mezclilla que apenas le cubría la mitad de los muslos, la blusa blanca que marcaba sus senos y las zapatillas de tacón. Se miró en el espejo. Se veía más mujer, más atrevida. El corazón le latía con fuerza. A las dos en punto llegó al punto de encuentro cerca de la Universidad Popular Veracruzana (UPV). Dante ya estaba ahí, dentro de su coche. Cuando la vio acercarse con esa falda corta y tacones, sus ojos se oscurecieron de deseo. Brenda subió al auto. Apenas cerró la puerta, Dante puso una mano sobre su muslo desnudo y lo acarició lentamente, subiendo hasta casi tocar el borde de la falda. —¿Te gusta lo que ves? —preguntó ella con voz bajita y tímida, pero intentando sonar segura. Dante sonrió con hambre. —Me encanta. Te ves deliciosa, Brenda. La llevó directamente a su casa, un departamento pequeño pero discreto en las afueras de Orizaba. Apenas cerraron la puerta, Dante la empujó suavemente contra la pared y la besó con intensidad. Sus manos recorrieron su cuerpo, levantándole la falda corta y apretando sus glúteos redondos por encima de la lencería negra. La llevó al cuarto y la sentó en la orilla de la cama. Se arrodilló frente a ella, le abrió las ...