1. Capítulo 8: El lote baldío


    Fecha: 06/04/2026, Categorías: Sexo en Grupo Tus Relatos Autor: brendapatylu, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    Xalapa, Veracruz. Mayo de 2015.
    
    El paro de labores seguía y las guardias se habían vuelto más intensas. Esa mañana los cuatro salieron a botear y repartir volantes por las calles del centro de Xalapa. Brenda se había puesto jeans ajustados que marcaban sus caderas y glúteos, una blusa blanca de botones algo ajustada y tenis cómodos. Aunque no llevaba falda corta, seguía viéndose atractiva y los tres chicos no dejaban de mirarla.
    
    Mientras caminaban, el grupo de WhatsApp no paraba de sonar:
    
    **Carlos:**  
    Brenda, con esos jeans se te marca todo el culo. ¿Lo hiciste a propósito?
    
    **Jorge:**  
    Yo creo que sí. Se ve que ya no eres la misma calladita de antes.
    
    **Raúl:**  
    Si hubieras venido con minifalda y tacones, te hubiéramos metido la mano más fácil mientras botemos. Imagínate… nadie se daría cuenta.
    
    Brenda sonrió mientras caminaba y contestó sin dejar de repartir volantes:
    
    **Brenda:**  
    Qué cochinos son los tres 😏 Tal vez la próxima vez me pongo algo más fácil de subir… o tal vez no.
    
    **Carlos:**  
    No seas mala. Prométeme que la próxima guardia te pones minifalda y blusa de botones. Así podemos tocarte mejor.
    
    **Jorge:**  
    Y zapatillas. Quiero verte las piernas completas.
    
    **Raúl:**  
    Si te pones eso, te vamos a tratar muy rico. ¿Sí o no?
    
    Brenda solo respondió con un emoji:
    
    **Brenda:**  
    😉
    
    Los tres chicos se emocionaron con ese simple emoticono. Sabían que era una aceptación velada.
    
    ---
    
    Después de varias horas de boteo bajo ...
    ... el sol, los cuatro se desviaron por una calle poco transitada y encontraron un lote baldío rodeado de maleza alta y una pared medio derruida. Estaba desierto. Carlos miró a los demás y sonrió.
    
    —Aquí nadie nos ve. Entremos un rato.
    
    Brenda sintió un cosquilleo en el estómago, pero entró con ellos. Apenas se ocultaron detrás de la pared, los tres se acercaron a ella.
    
    Carlos fue el primero. La tomó de la cintura y la besó con ganas, metiendo la lengua. Jorge se puso detrás y le besó el cuello mientras le apretaba las nalgas por encima del jeans. Raúl se colocó a un lado y empezó a desabrocharle los botones de la blusa blanca.
    
    —Qué rica te ves… —murmuró Raúl mientras le abría la blusa.
    
    Le bajaron las copas del sostén sin quitárselo del todo y los tres empezaron a tocarle los pechos. Carlos y Jorge le masajeaban y apretaban los senos con deseo, mientras Raúl le chupaba un pezón y luego el otro. Brenda gemía bajito contra la boca de Carlos, sintiendo cómo sus manos la recorrían por encima de la ropa.
    
    Jorge le metió una mano entre las piernas y le frotó el sexo por encima del jeans, presionando con los dedos.
    
    —Estás caliente, Brenda… se siente que ya estás mojada —le susurró al oído.
    
    Ella solo jadeaba y se dejaba tocar. No les permitió bajar más la ropa, pero disfrutaba del faje intenso: besos húmedos, manos apretando sus senos, dedos frotando entre sus piernas y cuerpos pegados al suyo. Se sentía poderosa al tener a los tres chicos excitados y compitiendo por ...
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