1. Capítulo 9: La guardia que lo cambió todo


    Fecha: 06/04/2026, Categorías: Sexo en Grupo Tus Relatos Autor: brendapatylu, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    Xalapa, Veracruz. Una noche de mayo de 2015.
    
    Esa misma tarde, antes de ir a la guardia nocturna, Brenda escribió en el grupo de WhatsApp de los tres chicos:
    
    **Brenda:**  
    Si quieren que cumpla lo que me dijeron ayer, van a tener que convencerme bien. Pasen por algo rico de comer antes de llegar a la Normal. Algo que valga la pena 😏
    
    Los tres respondieron casi al instante con mensajes emocionados y prometiendo llevar tacos, refrescos y postre.
    
    Brenda sonrió mientras guardaba el teléfono. En su mochila grande llevaba todo lo necesario: una falda cortísima negra de mezclilla, una lencería negra muy sexy (tanga y sostén de encaje transparente), una blusa blanca ajustada de botones y unas zapatillas negras de tacón alto. Sobre esa ropa guardada se puso unos jeans normales y una sudadera holgada gris para pasar desapercibida.
    
    Llegó a la Normal y pasó el filtro de seguridad de la entrada sin ningún problema. Los vigilantes solo vieron a una estudiante normal con sudadera y jeans. Una vez dentro, se dirigió directamente a la carpa grande que habían montado en el patio central para las guardias nocturnas. Estaba sola. Se cambió rápidamente.
    
    Se quitó la sudadera y los jeans, se puso la lencería negra sexy, la blusa blanca de botones (dejando varios abiertos para que se viera el encaje del sostén), la falda cortísima negra que apenas le cubría las nalgas y las zapatillas de tacón. Se soltó el cabello, se miró en un pequeño espejo y sonrió con satisfacción. Se veía ...
    ... provocativa, poderosa y lista.
    
    Se sentó en una de las sillas plegables con las piernas cruzadas, esperando.
    
    Cuando Carlos, Jorge y Raúl llegaron cargando bolsas de comida, se quedaron congelados al verla.
    
    —Hija de la chingada… —murmuró Carlos, casi dejando caer las bolsas.
    
    Jorge se quedó con la boca abierta. Raúl soltó un silbido bajo.
    
    Brenda los miró con una sonrisa pícara y les dijo con voz suave pero segura:
    
    —¿Trajeron lo que les pedí?
    
    Dejaron la comida a un lado sin siquiera abrirla. Los tres se acercaron a ella como lobos. No hubo palabras al principio. Carlos fue el primero en besarla con fuerza, metiéndole la lengua mientras le desabrochaba los botones de la blusa. Jorge se puso detrás, le levantó la falda cortísima y le apretó las nalgas con ambas manos. Raúl se arrodilló frente a ella, le abrió las piernas y empezó a besarle los muslos por encima de la tanga.
    
    En pocos minutos la tenían completamente rodeada.
    
    Carlos y Jorge le quitaron la blusa y el sostén, dejando sus senos al aire. Uno le chupaba un pezón mientras el otro le apretaba el otro seno. Raúl le bajó la tanga negra y empezó a lamerle la vagina con ganas, metiendo la lengua profundamente. Brenda gemía fuerte, arqueando la espalda y agarrando cabezas.
    
    —Qué rica estás, cabrona… —gruñó Jorge mientras le mordía el cuello.
    
    La pusieron de pie un momento. Carlos se sentó en la silla y la sentó sobre él, penetrándola vaginalmente de un solo empujón. Brenda soltó un gemido largo de ...
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