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Capítulo 11: La trampa se cierra
Fecha: 06/04/2026, Categorías: Sexo Duro Tus Relatos Autor: brendapatylu, Fuente: RelatosEroticos-Gratis
Xalapa, Veracruz. Noche del día siguiente. Brenda estaba en su cuarto revisando el teléfono cuando llegaron los mensajes al grupo. Esta vez el tono era más directo y autoritario que nunca. **“Carlos”:** Hoy no va a ser en la carpa. Conseguí un carro. Nos vemos en el estacionamiento de la Normal a las 10 pm. Sé puntual. **Brenda:** ¿Un carro? ¿De quién? ¿Y por qué no en la carpa como siempre? **“Jorge”:** No preguntes tanto. Solo haz caso. Y tráete una licra para deportes y un top deportivo. Nada más. Brenda frunció el ceño, extrañada. Eso no sonaba como los encuentros anteriores. **Brenda:** ¿Licra y top? ¿No quieren que me ponga la minifalda corta como la otra vez? Pensé que les gustaba… **“Jorge”:** No. Haz caso, putita. Licra y top deportivo. Y no traigas nada debajo. ¿Entendido? Brenda se quedó mirando la pantalla unos segundos. Ese “putita” sonaba más agresivo de lo normal, pero pensó que solo estaban más calientes. Una parte de ella se sintió excitada por el misterio y el tono dominante. Terminó respondiendo: **Brenda:** Está bien… voy a llevar lo que me piden 😏 Se cambió en su cuarto: se puso una licra negra ajustada que se pegaba como segunda piel a sus piernas, glúteos y caderas, y un top deportivo blanco corto que apenas le cubría los senos, dejando gran parte de su vientre al descubierto. Debajo no llevaba nada. Se miró en el espejo: se veía deportiva, provocativa y lista para lo que creyera que iba a ...
... pasar. Llegó al estacionamiento de la Normal a las 10 en punto. Vio un Tsuru negro viejo con las puertas traseras abiertas. Se subió al asiento de atrás, nerviosa pero curiosa. Cerró la puerta y esperó. Pasaron casi cinco minutos. De pronto, cuatro hombres corpulentos aparecieron y subieron al carro rápidamente. Dos se metieron atrás con ella (uno a cada lado), otro de copiloto y el último al volante. Brenda se asustó al instante. —¿Quiénes son ustedes? ¿Dónde están Carlos, Jorge y Raúl? —preguntó con voz temblorosa, intentando abrir la puerta. No le dieron tiempo. El que estaba a su izquierda la agarró del cabello con fuerza y la besó a la fuerza, metiéndole la lengua. El de la derecha le metió las manos debajo del top y le apretó los senos con rudeza. El del copiloto se giró y le sujetó las muñecas. —Tranquila, puta. Ya no necesitas a esos tres maricones —dijo el que manejaba, arrancando el carro—. Somos nosotros los que te vamos a coger ahora. Brenda forcejeó, pero eran mucho más fuertes. El carro salió del estacionamiento y se dirigió a un paraje solitario en las afueras de Xalapa, un terreno baldío rodeado de árboles y oscuridad total. Cuando llegaron y apagaron el motor, los cuatro la sacaron del carro. Sin decir nada más, le rompieron y rasgaron la ropa con violencia. Le bajaron la licra hasta las rodillas de un tirón, le arrancaron el top deportivo y la dejaron completamente desnuda en medio de la noche. La pusieron sobre el cofre del Tsuru. Lo que ...