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Capítulo 12: El trailero
Fecha: 06/04/2026, Categorías: No Consentido Tus Relatos Autor: brendapatylu, Fuente: RelatosEroticos-Gratis
Brenda se quedó varios minutos tirada sobre el cofre del Tsuru, temblando y con el cuerpo adolorido. Tenía semen escurriéndole por las piernas, el ano y la boca. Con esfuerzo se levantó, recogió lo que quedaba de su ropa destrozada. La licra negra estaba rota en varios lugares y el top deportivo casi no existía. Se acomodó como pudo los restos de la licra y se puso el top rasgado. Fue entonces cuando vio una chamarra gris grande tirada en el suelo, seguramente se le había caído a uno de los cuatro chicos de Educación Física. Era holgada y larga. Se la puso rápidamente y le quedaba como una minifalda oversize que le cubría apenas lo necesario. Se limpió las lágrimas con el dorso de la mano, respiró profundo y dejó de llorar. —Ya no… ya no más —se dijo a sí misma con voz ronca. Empezó a caminar hacia la carretera principal, tambaleándose un poco por el dolor y los tacones que aún llevaba. Era muy tarde y la zona estaba oscura. Levantó la mano varias veces pidiendo raite, pero los pocos autos que pasaban ni siquiera reducían la velocidad. Después de casi veinte minutos caminando por la orilla de la carretera, un tráiler grande de doble remolque se detuvo con un fuerte ruido de frenos. El conductor, un hombre de unos 45 años, moreno, de bigote grueso y brazos fuertes, bajó la ventanilla. —¿Qué haces aquí sola a estas horas, muchacha? Súbete, te llevo. Brenda, desesperada y sin muchas opciones, subió a la cabina. Se sentó en el asiento del copiloto y se ...
... acomodó la chamarra lo mejor que pudo. —Gracias… muchas gracias —dijo con voz baja—. Voy hacia Xalapa. El trailero arrancó y la miró de reojo. —¿Qué te pasó? ¿Por qué andas así? Brenda improvisó rápido: —Estudio en la Normal Veracruzana… mis amigos me jugaron una broma pesada y me dejaron en el lugar equivocado. Ya casi me pierdo. El hombre asintió, fingiendo creerle. —Ah, normalista… qué chula. ¿Cómo te llamas? —Brenda. Durante los primeros minutos la conversación fue normal. Pero poco a poco el trailero subió el tono. —Tienes unas piernas bien bonitas, Brenda. Se te ven muy suaves aunque traigas esa chamarra tan grande. ¿Por qué no te la quitas? Hace calor aquí adentro. —Así estoy bien, gracias —respondió ella, apretando la chamarra contra su cuerpo. El hombre insistió, mirándola de arriba abajo mientras manejaba. —Andas bien rica, ¿eh? Esa cara de niña buena y ese cuerpo… Seguro tienes muchos novios en la Normal. Brenda respondió con cuidado, sonriendo tímidamente para no hacerlo enojar y que siguiera manejando: —Pues… no tantos. El trailero se acomodó en el asiento y siguió hablando: —Mira, llevo un mes sin ver a mi señora. Traigo unas ganas acumuladas que no se imaginan… Sin quitar la vista del camino, se tocó el bulto que se le marcaba en el pantalón. Brenda se tensó. —Ya pronto la va a ver… —dijo ella intentando calmar la situación. De pronto, el hombre estiró la mano derecha y la puso sobre el muslo de Brenda, ...