1. a mis amis amigas


    Fecha: 20/04/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: lliwo, Fuente: RelatosEroticos-Gratis


    A mis amigas:
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    El Vértice de la Libertad
    Durante mucho tiempo, la soledad fue mi única compañera, hasta que mi hijo llenó ese vacío. Vi cómo su cuerpo se hacía adulto, pero permití que nuestra cercanía continuara, alimentándola con una complicidad que me parecía inofensiva. Era nuestro código. Pero entonces llegó Luis, un amor que ya no esperaba, y el tablero de mi vida cambió.
    Lo que antes era refugio empezó a sentirse invasivo. Los abrazos de mi hijo y sus juegos se volvieron osados, especialmente ante la presencia de Luis. El miedo me anudaba la garganta; temía que Luis no entendiera este afecto desbordado y me dejara. Por eso elegí el silencio y un pacto peligroso: le pedí a mi hijo que guardara sus juegos para cuando estuviéramos solos. Pero el secreto tiene un precio: el chantaje emocional. Él prometió esforzarse con Luis a cambio de que yo cediera un poco más en sus toqueteos.
    Me convencí de que era una mujer fuerte, capaz de sostener dos amores. Luis, lejos de juzgarme, empezó a integrar esos juegos en nuestras fantasías. Me decía: "Intenta ...
    ... que te guste a ti y todo fluirá".
    El fin de semana señalado, el plan estaba trazado. Me presenté ante ellos con un salto de cama transparente, un límite entre la entrega y el pudor. Iniciamos el juego en el cuarto y, cuando la osadía de ambos me superó, busqué mi último refugio: me cubrí con el edredón de la cintura a la cabeza. Lo hice por ellos, para que no tuvieran que sostener mi mirada mientras rompían el tabú.
    Bajo esa tela, me convertí en un cuerpo sin rostro, dispuesta para los dos. Sentí la habilidad de Luis y cómo él ayudaba a mi hijo a poseer ese espacio entre mis piernas. En medio del "socorro" y el deseo, decidí ser activa, dejar que mi excitación explotara para no romperme. Al salir de debajo de ese edredón, ya no era la misma. Me sentí una mujer poderosa, una mujer que, contra toda lógica y norma, había sido capaz de contener y satisfacer a los dos hombres que amaba.
    Este es mi alegato: el relato de una libertad que nació en la oscuridad de un secreto y que hoy me define como dueña de mi propia y compleja verdad.
    os mando una foto del dia siguiente con mi hijo en mi cuarto 
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