1. La hija de mi esposa 1


    Fecha: 01/05/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: davdilopez7207, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    Sinopsis:
    
    Mar es una joven de 25 años, menuda, de piel morena y concha velludita, casada con Maro, un militar que pasa largas semanas fuera de casa por sus misiones.
    
    Lo que comienza como un inocente pedido de videos eróticos de su esposa para combatir la distancia, se convierte rápidamente en algo mucho más oscuro y prohibido. Maro decide compartir esos videos íntimos con Griseo, el padrastro de Mar y su propio suegro, el hombre al que ella llama “Papá” desde niña.
    
    Poco a poco, lo que empezó como un simple intercambio de morbo entre hombres se transforma en un pacto enfermizo y adictivo: Maro quiere convertir a su propia esposa en la puta privada de su suegro, sin que ella lo sepa al principio. Griseo, por su parte, se obsesiona cada vez más con la hija de su esposa, fantaseando con el momento en que pueda usarla, dominarla y recordarle por qué nunca dejó de llamarlo “Papá”.
    
    **CAPÍTULO 1: La hija de mi esposa**
    
    **POV GRISEO**
    
    Llegué a la casa pasadas las once de la noche. No había planeado venir tan tarde, pero después de terminar más temprano de lo esperado, se me antojó pasar a ver cómo estaba mi hija. Maro llevaba casi dos semanas fuera en una misión y sabía que a Mar no le gustaba quedarse sola tanto tiempo.
    
    Estacioné la camioneta a media cuadra para no alertar a nadie y caminé hacia la propiedad. Pensaba tocar la puerta, pero al pasar por el costado de la casa noté que las luces de la sala que da al patio trasero estaban encendidas. Me acerqué con ...
    ... sigilo a la ventana… y lo que vi me dejó clavado en el lugar.
    
    Ahí estaba Mar.
    
    Mi hijastra. La hija de mi esposa Laura. La mujer de mi yerno.
    
    Vestida como una verdadera puta.
    
    Medias negras que le llegaban hasta la mitad del muslo, un liguero negro apretándole la cintura delgada, y unas zapatillas de tacón aguja que hacían que su culito se elevara de forma obscenamente provocadora. Estaba a cuatro patas sobre el sofá, con la cara hundida en un cojín mientras Maro la cogía con fuerza desde atrás.
    
    — ¡Así, papi! ¡Más duro, por favor! — gemía ella con esa voz ronca que siempre me había vuelto loco.
    
    Saqué el celular en completo silencio, activé la grabación en modo nocturno y me pegué más al vidrio. La cámara capturaba todo con una claridad brutal: la verga de Maro entrando y saliendo de esa concha velludita de entrada rosada, los jugos brillando sobre los vellos negros, cómo le chorreaban por los muslos hasta mojar las medias, y cómo sus tetitas pequeñas se balanceaban con cada embestida violenta.
    
    No sentí celos. Ni rabia. Solo una excitación oscura, profunda y enfermiza.
    
    Ver a mi yerno cogiéndose a la hija de mi esposa de esa forma tan cruda me puso la verga más dura que el hierro. Había algo terriblemente excitante en espiar a Mar siendo usada de esa manera. Era mi hijastra… la niña que había visto crecer… ahora convertida en una puta con liguero y tacones, recibiendo verga en mi propia casa.
    
    — ¿Te gusta que te coja así, mi amor? — gruñía Maro, dándole ...
«1234...7»