1. Me convertí en la perra de mi hijo 1


    Fecha: 15/07/2026, Categorías: Zoofilia Tus Relatos Autor: Escatológico, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    Mi nombre es Silvia. Mujer madura de 58 años, blanca, me considero bien conservada, tetas muy grandes, me ocasionan problemas para los brassier, 42 D, mi culo también es enorme y mido 1.67m. pelo corto y lo tiño de rubio.
    Mi esposo me abandono, hace 15 años, ahora vivo solo con mi hijo, Arturo de 27 años, es alto 1.75 m, moreno, y algo fornido.
    Me gusta usar lencería, brassier y tanga transparente, del mismo color, body me gusta que no tengan la entrepierna, y me encantan los brassier de media copa o sin copa. Aunque no salgo con nadie, no me siento cómoda de salir con alguien, solamente mis noches de masturbarme, tengo un dildo, de 10 pulgadas, mi compañero fiel.
    Mi hijo me anima a salir, buscar alguien, pero no me llama la atención.
    Al estar en el cel viendo algunos videos, encontré unos que trataban de sexo se una mujer con perros o caballos, la verdad se me hizo algo actuado, no puede ser que alguien haga eso con un animal, también veía incesto, y algunas orgias, pero solo para masturbarme, la verdad si me excita y me acostumbré a mí dildo.
    Un día mi hijo llegó a casa, traía un perro enorme, le llamaba king, es un gran danés, perro enorme de una cabeza muy grande que se veía cómico por lo delgado del cuerpo.
    "Arturo que es eso"
    "Eso es un perro Mami"
    "Muy gracioso, que hace aquí"
    "Mi amigo, me lo encargó, tiene que salir a un negocio fuera de la ciudad"
    "Pero donde estará?"
    "Lo dejaré en el patio de atrás amarrado, no dará problemas, además me dará dinero ...
    ... para los alimentos "
    "Y por cuanto tiempo?"
    "Mama, es por un mes...."
    No dije nada, pero estaba molesta, al fin quien estaría todo el día en casa con el perro sería Yo"
    Los primeros días, eran algo pesado, aunque Arturo limpiaba la suciedad, esos animales comen demasiado, por su tamaño, pero bueno sería un largo mes.
    Una mañana salí al patio a poner la lavadora, estaba entretenida poniendo la ropa, no me dí cuenta que King, se acercó a Mi, se pegó a mis piernas, me asusté, el perro se recargaba y sentía su pelo sobre mis piernas,puse la máquina y me retire.
    La actitud del perro era de seguirme, como si me conociera de toda la vida, me acostumbré a sus muestras de cariño. En una ocasión, se me cae una prenda, me inclino a levantarla, King aproximó su cabeza a mi trasero y la pego a mi pucha. Sentí escalofrío, nadie había osado tocarme ahí en 15 años, sentí una mezcla de coraje,.pero al mismo tiempo me agrado el contacto, sentí cosquillas en mi pucha.
    Estuve intranquila toda la tarde pensando en lo ocurrido con King, la verdad la sensación había sido muy agradable.
    Al día siguiente, me puse un leggins, sin ropa interior, fui a la lavadora y me agache como el día anterior. King me vio y se acercó, está ves empujó mi panocha con el ocico, me agarre de la lavadora, el perro frotaba el ocico en mi pucha, yo empuje contra el perro, sentí un orgasmo, como era posible, el perro hizo que me derramará.  Sali de ahí, eso no podía estar pasando, le pediría a Arturo que se llevará al ...
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