1. (11) Reflexiones sin bragas


    Fecha: 05/11/2018, Categorías: Hetero, Sexualidad, Autor: Mister Neron, Fuente: CuentoRelatos

    3 Justo cuando Gabriela alcanzaba el orgasmo, Ana entró en la habitación. -Gabri, mueve el coño. Tenemos trabajo. Pero la corrida fue tan bestia que Gabriela no podía ni moverse. Encima tenía al chaval expulsando los últimos restos de semen. -Hey, tú, cabronazo, a clase –le pegó Ana un bofetón en su culo lechoso. -¡Au, joder! -Si quieres te lo repito otra vez pero no te va a gustar. -Puta de mierda… -se bajó el chaval de la cama de mala gana. -Tú, zorrón, ¿puedes escucharme? -Sí, joder, dime. Me has cortado el orgasmo. ¿No podías esperar 20 segundos más? -Doscientos –puso Ana la mano y el chaval le colocó los billetes en la mano-. Gracias. Ya puedes irte. Y no olvides tus boxers. Los huelo desde aquí. -Perra asquerosa… -se marchó cabreado. Pero Ana sonrió con diversión. -Ana, ¿qué coño haces? Ese dinero es mío. -Ya no. Necesitamos ganar 1500 euros en lo que queda de día. -¿Cómo dices? Tú flipas. -Deseo ayudar a una amiga que lo necesita y lo vamos a hacer. -Joder, Ani, llevo todo el día estudiando y chingando, y estoy agotada. No puedo ponerme a follar como una quinceañera de instituto. -No te lo estoy pidiendo. Te lo estoy exigiendo. -Joder, vale, ¿y cómo lo hacemos? -Necesitamos un folladero donde podamos hacer los servicios consecutivamente. -¿Qué te parece la sala 13 de Claudia? Es cómoda y podremos estar bien. -Me gusta. Llámala y dile que necesitamos su sala ya, ahora mismo. -¿Ahora? Tengo un examen en media hora. -Esto tiene máxima prioridad. Ya podrás hacer el examen ... en la repesca. -Voy a suspender el curso por tu culpa. -Luego lloraré y me daré golpes en el pecho, pero ahora te necesito más que nunca y vas a ayudarme sí o sí, ¿entendido? -Muy entendido. -Pues venga, levanta el culo de la cama que hay mucho que hacer. -Me vas a volver loca, Ani. Contigo nunca hay tranquilidad. -Yo enviaré un WhatsApp general a mi lista de clientes para que tengan la polla dura y preparada, pero antes necesito una respuesta de Claudia. ¡Joder! ¡Ya tardas en llamarla! -Voy, voy, coño, qué estrés… -Eres una puta lentorra. -Y tú carne de psiquiátrico. -Lo tuyo es peor –rió Ana. 4 Paso a paso por los pasillos de la facultad, Kiko iba llegando e intentando imaginar lo que tendría que presenciar. Desde lejos se podía ver el bulto de chicos haciendo cola. Kiko lo supo. Tocaba esperar, pero los turnos se sucedían rápidos. Uno salía y dos entraban por una puerta de madera de pino. Nervioso, Kiko no veía el momento de entrar pero llegó. Un chico salía semidesnudo y con el semen aún colgando del glande. -El siguiente –avisó Ainhoa Montes desnuda y preciosa. Con cierto desahogo, Kiko accedió al interior. -Ponte ahí –señaló Ainhoa un lado. Kiko se colocó y dándose cuenta que dos mamporreras, Claudia Vergara y Gabriela Olmedo, se dedicaban a mamar de rodillas y así preparar a los chicos. -Ala, tú ya estás –dijo Gabriela como algo rutinario-. Tú, ven. Kiko se percató que era a él. Se situó frente a ella que le desabrochó los vaqueros y le bajó los boxers con una rapidez ...
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