1. Una estadía en Mallorca, el quinto d&iacute


    Fecha: 25/11/2018, Categorías: Anal, Sexo con Maduras, Sexo Duro, Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    Una estadía en Mallorca, el quinto díaTodo lo bueno siempre tiene fin; y nuestras mini vacaciones no eran una excepción e esa regla. El quinto día era el último de nuestra estadía.La noche anterior me encontraba tan caliente luego de esa cogida tan rápida e inconclusa que me había pegado Jorge, que apenas terminamos de cenar me excusé con él y Helena, diciendo que no me sentía muy bien.Arrastré a Víctor hasta la cama, le arranqué la ropa a mordiscones; me puse unos tacos agujas que lo volvían loco y finalmente me hice empalar por la poderosa verga de mi adorado esposo, que no podía entender cómo de repente yo tenía tanta energía y tan desenfrenado mi deseo sexual…Logré que eyaculara tres veces dentro de mi concha en llamas, mientras que yo también alcanzaba tres orgasmos infernales y muy audibles…Cuando salí del baño luego de una ducha relajante, Víctor ya roncaba como el mejor, muy relajado, ya que había estado todo el día nadando en el mar.A la mad**gada lo desperté chupándole la verga muy suavemente y cuando logré que estuviera bien dura, le supliqué que me sodomizara…Si durante el día Jorge iba a reclamar mi culo para devolverme ese video, al menos quería tenerlo algo dilatado y preparado. La verga de ese turro era mucho más gruesa que la de mi esposo y no quería que me desgarrara…A Víctor le encantó la propuesta y no tardó en desfondarme mi estrecho culo, llenándomelo de semen bien caliente en menos de diez minutos.Apenas se asomó el sol Víctor intentó convencerme de ... ir a la playa a disfrutar los últimos momentos de esta breve estadía, pero todavía muy relajada le contesté entre sueños que yo iría más tarde.A media mañana algo me despertó sobresaltada; alguien me acariciaba una pierna. Abrí mis ojos y allí estaba Jorge, de pie junto a la cama, una mano sobre mis muslos y otra dentro de su pantalón…“Te volviste loco, qué estás haciendo aquí??” Le pregunté ya despabilada.“Vine a cobrar el resto de lo que pactamos ayer, ya te olvidaste, putita?”“Conmigo no pactaste nada, me obligaste a chupártela y eso ya es suficiente para mí”. Le contesté bastante ofuscada y enojada.Jorge se inclinó y metió su mano por debajo de mi breve camiseta, llegando a rozar mi tanga. Me revolví intentando zafar, pero fue inútil.Pronto pude sentir sus gruesos dedos hurgando entre mis labios vaginales, que naturalmente, ya se habían humedecido con su contacto…“Ay, Anita… me parece que tu cuerpo dice lo contrario… Ahora vas a darme lo que te pido, o tu maridito va a saber lo puta que es su mujer”.“No, hijo de puta, si no te vas ahora, voy a gritar”. Lo amenacé…Intenté salir de la cama, pero entonces Jorge se abalanzó sobre mi cuerpo, aplastándome con todo su peso.Sacó de su bolsillo una media de nylon y ató mis muñecas por encima de mi cabeza, al respaldar de la cama. Abrí la boca para gritar, pero su poderosa mano me cerró los labios. Una segunda media me amordazó la boca para que no pudiera gritar y pedir ayuda. Aunque parezca increíble, reconocí el olor a Helena ...
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