1. Esclavo de mis empleadas Parte 1


    Fecha: 06/02/2019, Categorías: BDSM Fetichismo Autor: Fet1sh, Fuente: xHamster

    ... suplicaba “Por favor, se los suplico, no me hagan nada, por favor... por favor”. La del aseo abrió un cajón y sacó una correa de cuero con una cadena de metal, que, posteriormente, me pusieron en el cuello. “Desde ahora nos llamaras amas, y nosotras te llamaremos esclavo” Iba a decir algo, pero tal vez me pegaran de nuevo. Me mostraron el documento, lo pusieron en frente mío, lo visualice, ahí estaba mi firma, era verdad lo que ellas decían. Lo quitaron de ahí y se lo entregaron a una mujer que estaba esperando en la puerta. “Si intentas algo, esa mujer lo hará oficial” esperaban mi respuesta, pero yo no respondía “¡Di que sí, mi ama!” la del aseo me propinó otro fuerte golpe en el estómago. “Si, ama” contesté, tenía mucho miedo, creo que se me notaba en los ojos llorosos. Me desataron los brazos, y empezaron a quitarme la ropa, camisa, pantalones, zapatos, medias, calzones, hasta que quede completamente desnudo, a excepción de la correa de cuero que me habían puesto. La niñera cogió de la cadena y me llevó hasta la sala, donde había un sofá grande y un televisor. Las tres se sentaron en el sofá, y se quitaron los zapatos. La niñera colocó sus pies a la altura de mi cara, sosteniéndose con su espalda del sofá, y jaló mucho de la correa, la puso lo más atrás posible, mi cara se estrelló contra sus pies sudados y olorosos, voltee mi cabeza para evadir sus pies, pero ella los llevaba hacia donde volteara. Con su pulgar, intento abrir mi boca, y como vio que no la abría, con ...
    ... ese mismo pulgar y el índice apretó mi nariz hasta que no pude respirar, aguante un poco, pero al final cedí y abrí mi boca para tomar aire, ella, inmediatamente, puso los deditos del otro pie en mi boca, trate de cerrarla lo más rápido, pero ya tenía los dedos en mi boca hasta la mitad. Trate de tirar mi cabeza para atrás, pero no pude porque ella estaba jalando muy fuerte de la correa, tuve que aguantar con sus dedos en mi boca por dos o tres minutos, hasta que los sacó, y también dejó de apretar mi nariz. “Lame mis pies” dijo, mientras colocaba su pie enfrente mio, yo seguía con la boca cerrada “si no abres la boca en tres segundos...” la abrí, ella agarró mi lengua con sus dedos y la sacó. Pasó su pie por mi lengua varias veces, mientras la del aseo y la cocinera la manoseaban. Paso el exterior de su pie, hasta llegar al dedo pequeño, después pasando por todos sus dedos hasta llegar al pulgar. La del aseo me empezó a apoyar sus pies en mis mejillas, a veces metiendo su pulgar por dentro de mi boca, ya completamente abierta. Minutos después, pararon de meterme sus pies en la boca, la cocinera cogió un marcador grueso que estaba en la mesita al lado del sofá y me escribió en el pecho NUESTRO ESCLAVO. “Nunca se borrará” dijo. Ya era poco más de mediodía, la del aseo dijo que ya era la hora de almorzar. “Por hoy, pediremos servicio a la habitación, pero, esclavo, lamento decirte que también saldrás con nosotras” dijo, mientras cogía el teléfono y miraba la lista de números. ...
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