1. Tarde de trío


    Fecha: 12/02/2019, Categorías: Sexo en Grupo Autor: almogaver92, Fuente: RelatosEróticos

    ... superior del cuerpo, una camiseta de fútbol que le iba por lo menos tres o cuatro tallas grandes. Y yo con la boca abierta y mirándole los muslos, muy bien, un aplauso por favor. - ...y tu? -Jajajaja veo que te gusta mi nuevo modelito -dijo con una media sonrisita de aspecto inocente sin contestarme. - Mira si le gusta que el muy tonto l'haba se ha marcado en propia -dijo Juan con tono de burla. - Vaya, qué pena -dijo ella. "Si, seguro que lo sientes en el alma" pensé mientras sonreía, me levantaba y le daba un par de besos. En mi entrepierna, algo empezó a inquietarse. "Creo que no lleva sujetador" -Nada, vosotros seguid, no quisiera distraeros -nos dijo. Mi amigo cogió otro mando de la play y nos pusimos a jugar mientras Mariona saltó por encima del sofá y se puso entre los dos a mirar "el partido". Entre su presencia, y que mi mente no paraba de preguntarse si habría soñado la propuesta de trío, no acertaba demasiado al balón. "Es la primera vez que la veo tan provocativa, me da que lo del trío no lo soñé... no?" "Pero entonces qué coño hacéis jugando a la consola?" Eso de discutirse con uno mismo es fantástico. Tu mente te hace el doble de preguntas sabiendo que no vas a poder contestar ninguna. -Vaya, pobre Jordi... -dijo Mariona divertida. -Voy a echarte una mano -decidió mirándome y guiándome un ojo. Mientras jugábamos, su mano se deslizó al pantalón de su novio, a quién se le cortó la respiración momentáneamente. "Vale, aquí habrá lío" Aunque la distracción debería ...
    ... haber jugado a mi favor, lo cierto es que estaba más atento a la respiración de mi amigo y el roce de la mano de su novia que a la consola. Pero a pesar de ello, empecé a ganar. -Vaya... quizás me he pasado... -dijo con tono de falsa preocupación. -Voy a tener que equilibrarlo un poco... Y ni corta ni perezosa, su otra mano se puso en mi muslo. Lo que me faltaba, la neurona no pudo más y cortocircuitó. Mis dedos se movían de forma automática, igual que los de mi amigo, mientras nuestros pensamientos se centraban en las manos de su novia, que iban dando círculos en nuestros muslos, cada vez más cerca de la entrepierna. La polla se me hinchó un poco, pero no llegó aún a ponerse dura. -Bueno chicos, qué tal si dejáis los mandos y jugueteáis conmigo? -Nos dijo a los dos minutos. Como no sabía exactamente cómo reaccionar ante esta nueva situación, dejé que mi amigo tomase la iniciativa. Al fin y al cabo, era su novia. Sin perder un instante, se inclinó hacia ella, pasándole el brazo por la espalda la atrajo hacia su cuerpo para besarla con pasión. Ella abrió la boca y empezaron a besarse como si no hubiera un mañana, pero su mano seguía en mi bragueta. Sin embargo, subió palpando, me agarró del brazo sin mirarme y me atrajo hasta ella. Se separó de Juan, y con los labios mojados y rojos se acercó a mi cara y empezó a besarme de una forma bestial. Su lengua se metió sin ningún pudor entre mis labios, y la dejé pasar mientras la mía hacía lo mismo. Jugueteamos con nuestras lenguas y ...
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