1. Cuando las cuñadas crecen


    Fecha: 15/02/2019, Categorías: Grandes Relatos, Confesiones Autor: HolstCldrn, Fuente: CuentoRelatos

    Estoy en una relación desde hace más de seis años. Mi novia, Yarisel, es de raza negra. Una mujer preciosa. Su trasero es celestial. Grande, redondo, voluptuoso. Sus senos son pequeños, su carita es redonda con labios carnosos. En una relación tan larga, la familia -en la mayoría de los casos- te empiezan a tomar confianza y te invitan a paseos familiares. En este caso no hay diferencia. Sus padres me tratan bien, con respeto a su hermana menor, Anyelin, me adora! Ella tenía 13 años cuando empecé la relación con mi Yarisel y siempre me pareció una niña inteligente y muy agradable. Incluso en sus años de rebeldía adolescente siempre me recibió con una sonrisa y un abrazo. La familia hace un paseo familiar en la playa todos los años. Cada año, mi novia y yo siempre tratamos de escaparnos por un polvo en la piscina o en la playa, sin contar las noches que esperamos que sus padres se duerman para coger en la habitación. Este año se complicó porque uno de sus tíos nos acompañó y ante la falta de habitaciones mi novia compartía un diminuto cuarto con su hermana. Luego de dos noches y días sin follar decidí que iba a entrar a su habitación con mucho cuidado. Esperé a sus padres se durmieran, su tío desaparecía en las noches y volvía tarde. Esa noche entre en su habitación. Era más pequeña de lo que creí, las camas estaban separadas por menos de un metro. Empecé por acariciar su pantorrilla para no asustarla, se despertó y mi miró. Inmediatamente supo lo que quería. Me dijo que no ...
    ... con su cabeza pero yo estaba decidido. Me escabullí dentro de sus sábanas, acariciando sus piernas, lamiendo sus muslos. Llegué a su coño cubierto sólo por una pequeña tanga la cual hice a un lado y empecé a comerle el coño. Me abrió las piernas como señal de aprobación. En minutos tenía ese coño lamido y lubricado, me acomodé para penetrarla en posición misionario, sus piernas alrededor mío... pero esta no es una historia de cómo me follo a mi novia. Mientras hacía esto noté algo interesante, en los momentos que vigilaba que no despertáramos a su hermana noté un movimiento bajo sus sábanas. Un movimiento repetitivo. Y estoy casi seguro que no todos los gemidos provenían de mi novia. La mañana siguiente Anyelin -la hermanita- me llama a la habitación y me pide que le ayude con el bolsón de playa. Entré a la habitación para encontrarla con un vestidito de playa muy sexy. Anyelín, ya de 19 años, es una mujer completa. Voluptuosa, un poco más pesada que su hermana. El mismo trasero que su Yarisel pero más levantado, más alegre. Su carita transmite inocencia, tiene ojos grandes como una princesa de Disney. Sus senos, oh sus senos, el gran faltante de mi novia ella lo tiene enormes. Antes no usaba escotes pero los últimos meses ha decidido por mostrar ese deliciosos par de montañas. No voy a mentir me he hecho pajas pensando en esos senos, he follado a su hermana pensando en ella. Antes de salir de la habitación me dice "Espera”, se quitó su vestido de playa para revelar un diminuto ...
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