1. De matrimonio roto a matrimonio sumiso y feliz III


    Fecha: 12/03/2019, Categorías: Dominación Incesto Autor: sireleo, Fuente: CuentoRelatos

    Yo pensé que para ser su segunda vez, estaba más que perdonada, y cerrando el agua la cogí y le di una toalla para que se secase, y se quitase las medias, y que cuando acabase viniese a la cama, que allí la esperaba. Al cabo de cinco minutos apareció y… Así termino el capitulo anterior, os recomiendo leer los dos anteriores. Al cabo de cinco minutos apareció, totalmente envuelta en una toalla, yo estaba tumbado en la cama mirando hacia la puerta del baño, esperando que apareciera, lo que vi no me gusto, pero deje que se acercara, y cuando se puso a cuatro patas para tumbarse junto a mí, le di un bofetón que hasta a mi me dolió la mano. Ella se quedo muy parada, mirándome, sabiendo que había cometido una falta, pero no sabía cual. -Perra que sea la ultima vez que te acercas a mí con una toalla, conforme termines de secarte te pondrás tu uniforme de perra, es decir medias y zapatos de tacón, puta. Rápidamente y con las lagrimas saltadas se bajo de la cama tiro la toalla y se fue al vestidor, volviendo a los tres minutos, con una medias de color blanco y unos zapatos del mismo color, y sin habérselo pedido, desde la puerta del vestidor hasta la cama se acerco andando a cuatro patas. -Cristina.- Lo siento Señor, no volverá a ocurrir, perdone a esta perra. -Me gusta perra, ahora acércate por el lateral y quédate en el suelo con la cabeza apoyada en la cama, me apetece descansar y me gusta acariciar a mi perra. Y así estuve unos diez minutos que me vinieron muy bien para descansar ...
     y recuperarme un poco. Pasados esos diez minutos, me levante y la vi tumbada tal y como le dije, pero se había quedado dormida, así que le di un pequeño azote y le dije que se levantara que íbamos al vestidor. -Es que no has descansado perra? -Cristina.- No Señor, la verdad es que no he dormido nada, el deseo ha podido más que el sueño. Se levanto y pasando delante de mi, se dirigió al vestidor, abriendo las puertas de los armarios y corriendo las cortinas, me acerque al armario y empecé a hurgar entre la ropa colgada, cogí todos los pantalones y los tire al suelo, así como alguna falda tipo hippy, particularmente no me gustan, y más las que llegan a los tobillos, alguna que otra blusa anticuada, y seguidamente abrí los cajones de la ropa interior, y aunque ya lo había visto por encima, revolví todo lo que había y tire las bragas y sujetadores más viejas y las que no tenían compañero. En el tercer cajón tenia las medias y pantis, aunque pantis tenia muy pocos dos o tres a lo sumo, según me comento ella prefiere las medias pues los pantis se le marcan mucho en la cintura, los cogí y tire, dejándole solo las medias, también tire la retahíla de calcetín media que tenia, agggggg, luego me fije en las estanterías del armario y vi la ropa deportiva y me gusto, así que le alabe el gusto y no tire nada, y para terminar le pregunte por el zapatero, y dándose la vuelta abrió otra puerta donde estaban todos los zapatos muy bien ordenados y limpios, la mayoría tenían tacón más o menos, ...
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