1. HABITACIÓN 103 –almas gemelas-


    Fecha: 19/05/2019, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: teomiranda, Fuente: RelatosEróticos

    ... tal que no se detuvo a mirar si así había sido. Se sentó al volante, dio media vuelta a la llave de contacto, puso la palanca de los cambios en modo D y salió del garaje del edificio a encontrarse con la marabunta de vehículos que era el tráfico de la ciudad a esas horas de la mañana. A mitad del recorrido, donde lo hacía siempre, se detuvo a tomar una coca-cola y a orinar; estaba en esto último, con su pene en la mano y, se le vino a la cabeza la escena de horas atrás y, de nuevo recordó que se encontraría con la demanda de divorcio para firmar a la vuelta de este viaje. Se prometió olvidarlo y dedicar sus pensamientos a otras cosas más livianas. No pudo. No habían tenido hijos en estos seis años, y nunca se preocuparon de saber la causa, se limitaban a copular como animales los martes, jueves y sábados en las mañanas y domingos a cualquier hora, ella siempre quería tenerlo dentro, daba igual dentro de dónde, pero dentro y a él, siempre le apetecía, pero últimamente esa mujer estaba resultándole demasiado cargante, ahora más desde que le prometió que le tendría la demanda de divorcio para firmar al regreso de su viaje. CAPÍTULO IV Entre sorbo y sorbo de su trago, las huellas de los restos de licor que quedaban en el borde del vaso junto al carmín de sus labios, se desparecían hundiéndose en el resto de licor que quedaba en el vaso; estaba tomando con una tranquilidad increíble, absorta en sus ideas, en sus dolores, en los dolores físicos que, desde debajo de sus ropas los ...
    ... moretones le devolvían a su cerebro; un dolor intenso en su riñón derecho, en su nalga, en su estómago, todos aquellos lugares donde él la masacró en la mañana con su puño cerrado. Quiso ponerse a prueba y recordar el nombre de cada uno de sus cinco vástagos y lo hizo, los recordó todos ellos y además le puso carita a cada uno de los nombres según los recordaba. Suspiro de alivio, no, no los odiaba, no, no los aborrecía como alguna vez pareció temer, ellos no eran culpables de nada. Quiso olvidar lo ocurrido en la mañana y dedicar sus pensamientos a otras cosas más livianas. No pudo. Había tenido cinco hijos y un aborto en seis años, nunca se preocupó por tomar nada que lo impidiera y no sabía por qué, se limitaba a dejarse hacer siempre que a él se le apetecía y no había estado de putas; penetrada violentamente fuera donde fuera, fuera por donde fuera, fuera el día que fuera, estuviera ocupada en lo que estuviera, en realidad, nunca nadie le enseñó cómo debía de ser, siempre pensó que así debía ser. Estaba en sus pensamientos cuando notó como un escalofrío en su columna, uf!, un chasquido en cada una de sus vértebras, como un relajo agradable que le recorrió todo lo largo de su espalda, desde la nuca hasta la rabadilla y desde allí deslizándose por entre sus nalgas alcanzó, apenas acariciando su ano, su sexo; sintió en él como si una pluma tibia se paseara entre sus labios y se preguntó por esa sensación, por una sensación tan placentera que no recordaba desde los primeros ...
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