1. atado y escuchando por teléfono a mi novia también atada


    Fecha: 17/06/2019, Categorías: BDSM Autor: parejaatada, Fuente: SexoSinTabues

    ... esperara que yo la desatara. Oírla correrse me la puso durísima, y escuché que él repetía la escena conmigo. "Tu novio no vendrá" - le susurró con el teléfono cerca para hacerme testigo. Le conté que me tenía atado, amordazado, sin ninguna posibilidad de escapar, encerrado en un cuarto con llave, desnudo, cachondo, y pensé en la excitante sensación que iba a sentir. Ella a veces había fantaseado con esta escena, que incluso habíamos bromeado, pero que se había convertido real. Creo que a partir del primer orgasmo, y convencida de que en verdad yo estaba atado, comenzó ella a pasárselo muy bien. La escuchaba gemir de gusto, un orgasmo y otro y otro, y en ocasiones parecían por sus gemidos que los orgasmos eran continuados, sin descanso, o tal vez era la gran excitación que a ella le invadía. A ella y a mí, porque escuchándola me la ponía durísima. Apenas hablaba el chico. Le invitaba a que se desatara, que lo intentara, y le preguntaba si podía, y escuchaba claramente como que hacia mfffffoofof fffffufefeodooooo y sabía que lo hacia para que yo lo escuchara todo. Aquella tortura de orgasmo creo que debió de ser una hora, aunque me era imposible calcular con exactitud el tiempo. El chico paró, y le escuché hablar con ella. " ¿Te ha gustado?" - le preguntó, y ella respondió ffffffiiiiiiii. " ¿Te puedes desatar?" - le preguntó, y ella hizo fffffffoooo mmmpppoffff mmmfmfppfffofffff añadió con gusto. "¿Te gusta estar atada?" - y ella respondió un corto ...
    ... pero muy sincero ffffiiii . "Te quitaría la mordaza un momento para que comas y almuerzes, pero ¿gritarás?" - y ella hizo fffffoooooo ffffffeffeefef eeefmmmfafafafffa . Unos treinta segundos después escuché la voz de mi novia. "¿Quién eres?" - fue lo primero que pronunció. "Un desconocido que te ha secuestrado y te ha convertido en su prisionera" - dijo. Justo entonces preguntó por mí. "¿De verdad esta atado?" - preguntó. Le contó que sí, en el sótano, a una columna, amordazado, con los ojos vendados y un teléfono abierto a mi lado que lo escuchaba todo. Mi novia, para sorpresa mío, se río. Eso significaba que estaba cómoda y disfrutando. "¿te gusta la idea de ser mi prisionera atada?" - y dijo que sí, a lo que el chico añadió - "pero te tendré los cinco días que te quedan atada y con los ojos vendados. No sabrás quién soy. No quiero que me veas. Y siempre tendrás cuerdas. 24 horas al día hasta el domingo. Y te torturaré con decenas y decenas de orgasmos cada día, disfrutarás con locura". Mi novia preguntó cómo iba a comer. "Te cuidaré, no te preocupes. Te daré de comer, y te ducharé. Eso sí, no te desataré". Entonces preguntó por mí. "¿Y mi novio?" - dijo. "También será mi prisionero. Igual que tú. Los dos atados". Hubo un silencio, y le dijo de empezar. Algo le dio de almuerzo, la escuché ponerse a comer, decirme que ahora vendría al sótano a por mí, y colgó". Mi opinión y lo que me parecía todo esto se definía en mi polla. Durísima como una piedra. 
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