1. Cuidando a mi padre...


    Fecha: 28/06/2019, Categorías: Gays Masturbación Sexo con Maduras Autor: renovatio111, Fuente: xHamster

    ... nunca había confesado nada a nadie, salvo a mis compañeros de clase con los que compartía corridas mutuas.Estábamos los dos con sendos pantalones vaqueros, y unas camisetas, sentados en el sofá. Nos quitamos los deportivos y pusimos los pies sobre la mesa, mientras nos tomábamos unas cervezas. Habíamos bebido tres o cuatro y nuestra conversación era distendida. En un momento dado se tumbó en el sofá y puso sus piernas sobre mí. Entonces yo cogí uno de sus pies y comencé a darle un masaje. Él cerró los ojos mientras me decía:- ¡Qué bien!Yo seguí con el otro, por largo rato. A veces a mí me lo hacía mi madre cuando estaba tenso por los estudios o por algo y me sentaba muy bien. Una vez hube terminado, me dispuse a dejarlo, pero me dijo:- ¡Sigue, sigue, lo haces de maravilla!Entonces yo seguí masajeándole las pantorrillas y poco a poco subí por sus piernas. Me puse de rodillas delante de él y seguí. Se quitó el pantalón para que lo hiciera mejor y se abrió un poco de piernas. Llegué hasta sus muslos y allí, sin poderlo evitar, me deleité yo mismo. Él permanecía con los ojos cerrados y la boca entreabierta y de vez en cuando suspiraba un poco...- ¡Umm, qué bien!Estuve un buen rato entregado en sus muslos y de vez en cuando le rozaba el paquete, como al descuido. Yo lo miraba, con la respiración un poco acelerada. En un momento dado, noté que a mi padre le estaba creciendo el paquete poco a poco. Yo no sabía si seguir o parar, hasta que él me cogió las manos y las acercó más a su ...
    ... paquete. Me miró y con un movimiento de cabeza me animó a seguir. Entonces pasé mis manos por entre los muslos y le acaricié con más decisión.Metía mis manos por debajo de su calzoncillo blanco para tocar su vello púbico. En realidad no me atrevía a tocarle directamente la polla, ahora mucho más dura, a tenor del bulto. Le salía por encima del elástico del calzoncillo y su glande se veía hinchado. La tenía mucho más grande que yo, desde luego, que debido a mi altura no andaba nada mal.Me cogió con sus brazos y me acercó a él. Me besó y yo me dejé hacer.Me decía al oído:- Llevo unos cuantos días oyéndote en tu habitación. ¿Realmente deseas esto?Yo estaba bastante rojo y solo acerté a decir un tímido sí. Me besó de nuevo. Su lengua se abría paso a través de mi boca. Me llenó de su humedad y yo le correspondí. No sabía bien en dónde me estaba metiendo, aunque lo deseara a rabiar.- Vamos a un sitio más cómodo –me dijo, cogiéndome de la mano.Nos fuimos a su habitación. Me abrazó y me besó de nuevo. Yo ardía por dentro, mientras intentaba que no se me escapara ni un centímetro de su piel sin acariciar.Me desnudó despacio y llenándome de besos por todo el cuerpo. Después lo terminé de desnudar yo a él y nos tendimos en la cama.Me besó de nuevo, tendido sobre mí.Notaba su sexo duro sobre mí y eso hacía que me calentase más todavía. Bajé mis manos y le acaricié la espalda, bajando poco a poco hasta llegar a sus nalgas. Estaban calientes y duras. Su boca caliente sabía a cerveza y su ...
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