1. LAS BRAGAS DE MI CUÑADA


    Fecha: 11/06/2019, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: Love areolas, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    ... bien dura en el pantalón corto que uso al levantarme, y solo con verle a Carmen las bragas de turno y esas tremendas tetas marcando areolas en su camisetita blanca...
    	Al entrar en la cocina, allí estaba sentada la muy cabrona como acostumbra por las mañanas con todos los muslos al aire y solo con su camiseta cortita y fina de tenue color amarillo.
    _ Buenos días Carmen
    _ Buenos días. 
    Dijo ella también entre dientes sin levantar la cabeza, cosa que le agradecí, ya que yo entraba empalmado a más no poder, con las manos por delante para disimular por si acaso. Me puse un café y me senté frente a ella y se quitó su melena castaña apartándola de su cara con su mano. Yo seguía con la polla durísima  y me excitaba la tonta situación de estar empalmado delante de ella, a veces incluso me fregoteaba la polla con una mano por debajo de la mesa. A la capulla se le notaban bien aquellas deliciosas y oscuras areolas pero sobre todo se marcaba ese perfecto volumen  contorneado y perfectamente moldeado de sus tetas, yo no sabía donde mirar, porque aunque intentaba evitarlo los ojos se me iban a esas tetas en cuanto tenia la seguridad de que ella no me observaba, más de una vez durante el desayuno me pilló observándola, de forma que yo miraba acto seguido para otro lado disimulando con cualquier cosa, no podía evitarlo, tenia unas tetas que me superaban.
    	Al poco se levantó y me dijo que si quería otro café, le dije que sí (cualquier cosa con tal de prolongar la situación). fue a ...
    ... ponerse otro Colacao y mi café, fue entonces cuando yendo de un lado a otro de la cocina y empinándose y agachándose a un armario y a otro le vi las bragas en varias ocasiones, una de ellas, cuando se empinó para coger el azúcar que estaba en un armario en la parte de arriba se le subió la camiseta hasta la cintura y le vi todas las bragas con claridad.
    	¡Válgame Dios...!, ¡Que culo...!, ¡Que bragas...! Que preciosidad todo..., fueron unos dos o tres segundos solo, pero fue una delicia, casi me corro solo de verla, llevaba unas bragas blancas muy finitas de encaje, no eran ni bragas ni tanga, era algo a medias,  pude verle su maravilloso culo a la perfección, recorrido en toda su raja por una fina tela blanca transparente y estrecha desde abajo donde se metía  y se escondía hasta desaparecer entre sus dos perfectos glúteos y que iba emergiendo y ensanchándose poco a poco según iba subiendo y apareciendo hasta enlazar con la parte superior toda de encaje precioso que iba de una cadera a otra recorriendo su cintura.
    	Cuando se quitó de puntillas porque ya había cogido el azúcar volvió a su posición natural y dejé de mirar porque se iba a dar la vuelta. fueron solo eso, solo tres segundos, pero fueron maravillosos, notaba el pequeño fluir de mis líquidos preseminales en el capullo de mi polla, estaba en estado de nervios a más no poder, estaba totalmente ido. Mira que había tenido veces a su hermana en bragas a cuatro patas... esto había sido cien millones de veces mejor, quien ...
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