1. El reencuentro con Silvia


    Fecha: 10/12/2017, Categorías: Erotismo y Amor Anal Autor: Tonyzena67, Fuente: CuentoRelatos

    Gracias a las nuevas plataformas en internet y a estos nuevos medios sociales, de alguna manera se nos hace fácil acercarnos y quizá a muchos alejarnos de nuestros seres queridos. Un buen día revisando mi cuenta en FB, encuentro una solicitud de amistad de una chica de nombre Silvia. Ese nombre me llama mucho la atención, pues viví un breve romance de un par de meses con una chica de ese nombre, aunque con diferente apellido. Han pasado alrededor de treinta años y a primera vista al ver su foto, pues no lograba reconocerla. La última vez que supe de ella, fue cuando al encontrarme una vez con su mamá hace 28 años, antes que yo me casara, su madre estaba casi segura que el hijo que tenía Silvia, era realmente mío, pues Silvia le había puesto mis dos nombres. Silvia me lo negó, pero siempre me quedé con esa espinita. Cuando anuncié a mis amigos a través de FB que iría a California a visitarlos, muchos me ofrecieron sus casas para llegar y quedarme con ellos, pero nunca me ha gustado causar molestias y siempre me quedo en un hotel y voy cambiando de hotel dependiendo en qué lugar me encuentre. Al igual que muchos de mis amigos, Silvia me ofreció una habitación en su casa, la cual rehusé, aunque sabía que ella estaba separada de su marido, pero acordé en dedicarle todo un día para ella solamente. Quedamos en encontrarnos en un restaurante de comida rápida, el mismo que solíamos atender cuando éramos jóvenes y comenzar desde ahí a revivir esos idealizados recuerdos. Llegó a la ...
    ... hora establecida por la mañana y quedé realmente admirado que a pesar que han pasado tres décadas de nuestras aventuras, Silvia se mantiene juvenil y quizá solamente le ha agregado unas tres tallas de aquel número 6 que ella usaba a los 19 años cuando nos conocimos. Vestido azul con falda sobre la rodilla, mostraba una silueta envidiable para una mujer que tiene 49 años. No sabía cómo saludarla, si con un abrazo y un beso en la mejía, pero Silvia quizá se cuestionaba lo mismo y surgió ese sentimiento juvenil y comenzamos a descubrir que donde hubo fuego, cenizas quedan: Nos saludamos en ese encuentro con un beso en la boca. No recuerdo a nadie más que a Silvia, que besara tanto como ella. El preámbulo a tener sexo, siempre fue de apasionados besos y caricias prolongadas que solo necesitaba de un par de minutos de sentir mi pene en su vagina, para encontrar el paraíso de los orgasmos. Transitamos del sexo vaginal al anal con la misma pasión y entrega, en ese afán de ser totalmente el uno del otro y llegábamos a este encuentro después de casi tres décadas, con idealizados recuerdos y esa penosa experiencia cuando su madre nos encontró cogiendo en su apartamento. Comenzamos con ese recuerdo de su madre, pues yo sabía que le caía muy bien a la señora, que en vez de reprocharme o regañarnos, simplemente nos aconsejó ese día a tener mucho cuidado y evitar a llegar a ser padres a muy temprana edad. Siempre que salíamos o nos dejaba a solas en su apartamento, siempre nos recordaba usar ...
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