1. Mis sobrinas Andrea y Natalia (1)


    Fecha: 15/04/2021, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Fernando Morante, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    Mis sobrinas Andrea y Natalia (1)
    
    No tenía la intención de que esto sucediera y ciertamente no lo busqué. Me había divorciado recientemente y estaba tratando de retomar mi vida. Del divorcio me quedo una casa y un auto. Así que una de las primeras cosas que hice fue renovar aquella casa, lo que significaba que no podía vivir allí durante un tiempo.
    La casa queda cerca de un hermano de mi ex esposa con quien tengo una buena relación. El me ofreció quedarme con ellos durante la remodelación.
    Así que me mude con ellos eventualmente. Ya llevaba con ellos unos cinco días, cuando al regresar del trabajo, Manuel, mi cuñado dijo que María, su esposa, estaba comprando pizza para la cena y que no había regresado, así que decidí darme una ducha y limpiarme. Me había afeitado y acababa de salir de la ducha y me estaba secando cuando se abrió la puerta y escuché un grito ahogado. Me quité la toalla de la cara y encontré a Andrea, su hija mayor y mi sobrina, de pie en la puerta, de un rojo brillante de vergüenza, pero mirándome.
    No tengo un cuerpo escultural, pero en mis cuarentas he tratado de cuidarme. Mido 1,75 y peso 68 kilos y estoy bastante delgado. A mi esposa le gustó muchísimo mi pene, que aunque no es enorme, tiene 18 cms, lo que hace que parezca grande incluso cuando no está excitado.
    Volviendo a la historia, bueno mi sobrina no me quitó los ojos de encima, mientras murmuraba una disculpa y cerraba la puerta. Pasó demasiado rápido para sorprenderme. Me vestí para la ...
     cena. Todos estaban sentados, así que ocupé mi lugar y disfrutamos de nuestra comida, sin embargo Andrea estaba distraída y ligeramente sonrojada y no me miró.
    Más tarde, después de la cena, nos sentamos a ver televisión, cuando sonó el teléfono y después de una breve conversación, María dijo que iban a ver a su madre y que no volverían hasta más tarde. Las chicas no querían ir, así que nos dispusimos a ver una película. Natalia tomó un sofá y yo me senté en el otro, Andrea todavía estaba en su habitación. Un rato después, Andrea entró y se sentó a mi lado cubriéndonos a los dos con una manta. Se acurrucó más cerca y luego agarró mi brazo y lo guió alrededor de su hombro y hacia su costado, cerca de su pecho, luego apartó la mano. Ahora estaba más que un poco sorprendido por este movimiento, ya que aunque las quiero mucho, nunca había pensado en ellos sexualmente. Sin embargo, parecía que Andrea tenía otras ideas, ya que se aseguró de que yo tuviera una buena sensación de su pecho y pezón mientras se giraba ligeramente. Su pezón estaba duro como una roca, y escuché un pequeño suspiro cuando mi mano se movió sobre él. Su hermana pareció no darse cuenta, pero yo aún no estaba seguro. Andrea siguió acurrucándose conmigo disfrutando de mi mano en su pecho, así que decidí poner a prueba los límites un poco más, acariciando suavemente su pecho a través de su sostén y camiseta. Se escucharon suspiros más suaves y ella se acurrucó más cerca y apoyó la cabeza en mi pecho. Ahora Andrea ...
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