1. Se había levantado de mal humor


    Fecha: 01/01/2018, Categorías: Dominación Autor: dom.peri, Fuente: SexoSinTabues

    ... fueron guiados aquellos guantes de cuero a su entrepierna, a su húmedo, dilatado y expectante sexo que no pudo por menos que al igual que un caracol, mojar y abrillantar aún más la superficie de los guantes. Me place tu humedad – dijo Él y recogiendo los guantes se relajó en el sofá diciendo creo que hasta ahora sólo tú has disfrutado, ahora me toca a mí y sentándose en el sofá proclamó su orden: Tienes 15 minutos para conseguir que me corra, si son menos te sacaré a la escalera, si son más también y te obligaré a que bajes al portero y le pidas que te folle allí en mitad de la portería. ¡Ah y tienes prohibida las manos, no te has merecido tocarme con ellas! Aterrada por la posibilidad de tener que cumplir la orden y tener que ser follada por el portero de manos negras en especial en esta época del año en que estaba faenando con la caldera de carbón se aplicó a la tarea de bajar una cremallera con la boca, hurgar en el hueco hasta conseguir sacar un pene fuera de un calzoncillo y comenzar a succionarlo con deleite sin tocamiento alguno de sus manos. Él sostenía en una mano una copia de licor de hierbas que se sirvió del bar de bebidas y con la otra mano jugueteaba con su pelo pero sin ofrecer fuerza alguna que la ayudase en el intento. Ella de reojo miraba el reloj intentando controlar los minutos para no pasarse, en un momento dado en que su Amo parecía iniciar el punto de no retorno, aflojó un tanto la presión y la velocidad de succión consiguiendo ralentizar nuevamente ...
    ... su ritmo. Cinco minutos y comenzó a acelerar, más y más y más y más…tanto que a los trece minutos un disparo de líquido blanquecino impactó en su rostro. Recuperándose su Amo exclamó para que lo oyera: Has fallado, no has sabido controlar tu velocidad, te dije 15 minutos, no trece. Se fue Él recuperando y paseando desnudo por el salón de la casa de esclava, ésta sintió un mal disimulado orgullo de poder complacerle allí mismo. Su Amo se apiadó de la rojez de sus rodillas y esta vez dijo: De rodillas en el sofá. Y enterrando la cabeza entre los mullidos cojines su Amo la explicó los detalles. Te ataré con el ovillo de cuerda de tender la ropa que he visto en el tendedero de tu cocina. Y diciendo esto ató tobillos y muñecas. Te amordazaré. Y diciendo esto la amordazó con uno de sus propios pantys. Y ahora me pedirás que quieres que te haga. ¡Aggggggghhhhhhhmmmmmmmmmmmmm! Fue lo único que brotó de su garganta amordazada. Tus deseos son órdenes aunque parezca un contrasentido viniendo de una sumisa como tú. Se fue al cuarto de baño y lo más hidratante que encontró fue “Aceite Jonson para niños”. Y extendiendo generosamente una fina película por todo su sexo y su ano comenzó a lubricarla. ¡UMMMMMMMMMMMMMMMMM! A pesar de la mordaza claramente ella quería decir algo. El Amo adivinó…. ”No me manches por favor el sofá” por lo que poniendo una toalla bajo sus rodillas rápidamente consiguió la total entrega de la sumisa, la entrega y relajación total…tanto que a las primeras pasadas por ...
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