1. Claudia, la azafata


    Fecha: 10/02/2018, Categorías: Transexuales Fantasías Eróticas Autor: lceman, Fuente: CuentoRelatos

    ... mujer tan espectacular tendría infinidad de pretendientes, al final Claudia con un rápido movimiento me dio un beso en los labios al que yo respondí con pasión. Nos besamos durante mucho rato y nuestras manos empezaron tocar las zonas sensibles de nuestros cuerpos, sus pechos eran perfectos gracias a la silicona pero eso no me importó para nada, su tacto era suave y duro a la vez, me quito la camiseta y mi polla empezó a sobresalir por un lado del tanga, ella la cogió con sus manos y empezó a masturbarme mientras me seguía besando el pecho y yo pellizcando sus pezones. Me sacó el tanga y mi polla se quedó a la altura de su boca, empezó a succionarla con una maestría insólita, estaba muy caliente y creía que en cualquier momento me iba a correr dentro de aquella boquita lo cual sucedió como por arte de magia cuando puso su dedo en mi ano y lo apretó contra él, chorros de esperma cayeron en su boca, creía morir de placer. Me relajé un poco para recuperarme e intenté ponerla en posición para poder corresponderle, pero ella no me dejó, me dijo que me pusiera boca abajo en la cama, que quería que fuese yo el que disfrutara y que me iba a dar un masaje que me iba a dejar nuevo para seguir toda la noche follando. Me coloqué y me dijo que cerrara los ojos y me relajara, oí como se desnudaba, solo de pensarlo mi polla empezó a reaccionar bajo mi vientre, se sentó sobre mi culo, y aplicándome una crema hidratante empezó a masajear mi espalda y brazos, lo hacía maravillosamente, sus ...
    ... duros pezones rozaban mi piel cuando se apoyaba sobre mí y yo cada vez estaba más caliente. Claudia se sentó un poco más abajo y empezó a masajear mis nalgas, pasando y acercando cada vez más sus dedos por mi ano. Yo estaba disfrutando de lo lindo pero el culmen fue cuando se incorporó y me pidió que separara las piernas y empezó a realizarme el beso negro más maravilloso que jamás nadie me había regalado. Cuando más estaba disfrutando dejó de chupar mi ano y mi protesta se vio cortada por un grito-gemido de placer cuando algo bastante gordo empezó a hacer presión contra mi culo y comenzó a entrar, intenté volverme para ver lo que era pensando en un vibrador o algo así y mi sorpresa fue mayúscula cuando vi lo que estaba entrando en mi ano, tenía polla, era una chica con polla, una polla fantástica que me estaba haciendo morir de placer. Claudia se me quedó mirando un momento, como esperando una respuesta que yo le di relajándome y acomodándome sobre la cama para dejar que todo aquello entrara en mí. Ella agarró mis caderas y empezó a meter y sacar aquella maravillosa polla y yo disfruté de mi desvirgue anal todo lo que pude y más. Mientras ella me follaba yo me agarraba la polla y me masturbaba sin parar hasta que al final y con un grito de placer de Claudia note como me inundó el culo de semen en una corrida brutal que casi hace que nos cayéramos de la cama. Yo no me llegué a correr, pero poco me importó, ya que la noche no había hecho nada más que comenzar. Claudia y yo nos ...