1. Rico trío con mi mujer y el vecino atleta


    Fecha: 21/02/2018, Categorías: Intercambios Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... de Héctor que continuaba ahí más que dura a través de la malla. Esperando ser atendida. Ella se la clavo de inmediato. Héctor al sentir la vagina caliente de mi mujer abrazar su gran verga y recibirla toda empezó a gritar y gemir como toro, se empezó a mover a gran velocidad causando un fuerte ruido en la malla, empujando también a mujer en cada embestida hacia mi, ya que ella continuaba mamando vi verga. Los tres estábamos en trance. Mi fantasía estaba llevándose a cabo, mi mujer tenía una verga más grande que la mía hasta el fondo causandole orgasmos uno tras otro. Sus piernas temblaban, sentía que en cualquier momento caería de rodillas. Héctor no paraba de gemir y de empujar su pesado cuerpo contra mi delgada mujer. Su verga entraba y salía a gran velocidad de la rica concha de ella. No creía tal imagen y tal nivel de excitación que estábamos llevando los tres. Mi mujer no paraba de gemir, me succionaba desesperadamente la verga que en cualquier momento me haría venir. Héctor no paraba de cogérsela, tomamos un bien ritmo. Su gran verga entraba y salía de mi mujer haciéndola gritar y gemir como una verdadera puta. El vecino sudaba y se sostenía a la malla para no perder el ritmo. El ruido de su verga entrando y saliendo de su vagina se confundía con el ruido que causábamos en la malla que nos dividía. Héctor dejó de cogérsela sólo por un momento sólo para quitarse por completo el short y quedar desnudo por completo sólo con los tenis deportivos. Parecía todo un ...
    ... gladiador con su cuerpo musculoso, velludo y brillando de sudor, con la verga durísima y enorme apuntando hacia arriba más que amenazante. La tomó con una mano de nuevo y la apuntó directo a la concha de mi mujer que ya lo esperaba ansiosa otra vez. Rápidamente volvimos a tomar un veloz ritmo y a poco tiempo volvió a ocasionarle otro orgasmo a mi vieja. Luego de varias embestidas contra el cuerpo de mi mujer, de pronto Héctor empezó a gritar más fuerte, sus gemidos temí que los escucharán hasta la caseta de vigilancia. Su velocidad aumentó en sobremanera. Lanzó un grito fuerte y justo en ese momento estaba eyaculando dentro de mi mujer, se contraía y lanzaba su cuerpo contra ella con espasmos mientras gemía y gritaba en cada expulsión de su leche. Yo no podía aguantar más y comencé a lanzar mi esperma en la boca y cara de mi mujer mientras ella comenzaba a temblar en otro orgasmo. En ese momento los 3 estábamos conectados en un gran orgasmo que sentimos que todo se nos nubló. Ella apenas podía sostenerse. Héctor se salió de ella dejando ver su enorme verga y escurrido sus últimas gotas de leche. Ademas dejando un gran hueco en la vagina de mi mujer. La ayudé a levantarse, la abrasé, le di un largo beso y le cerré el ojo a mi vecino. La giré a ella para que se volvieran a ver. Acerque su cara a la malla y justo ahí los hice besarse. Aún que mi mujer aún tenía leche mía en su boca, se besaron de forma desesperante y excitante. Ahí como estaba yo de espaldas a mi mujer, me incliné a ...