1. Alguna de nuestras fantasías sexuales cumplidas


    Fecha: 07/03/2018, Categorías: Hetero Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... por biombos, de forma que preservan la intimidad. Solo hay dos parejas cenando. Una está ya en los postres y la otra recién inician el segundo plato. Elegimos una mesa apartada, al lado de los baños. Justo enfrente de los baños está la cocina, puerta con puerta, de forma que desde la cocina se ve quien entra en ellos. Nuestra mesa esta fuera de toda vista, nada mas los camareros cuando vienen a tomar nota pueden vernos. Nada mas tomar asiento nos sirven unas bebidas de aperitivo, mientras pedimos. Mi mano acaricia tu pierna. Nos toma el pedido el camarero y mientras pedimos no dejo de acariciar tus muslos. Cuando el camarero nos trae el primer plato nos mira de reojo a la par que intenta ver donde esta mi mano. Ambos nos damos cuenta de la situación, y al irse él, nos reímos. Viendo su reacción, y con las caricias, nos empezamos a calentar. Ya con la calentura del cine, cualquier chispa era suficiente para encendernos. Calculamos que en esos instantes ya las otras parejas se habrían ido, y como no sentimos la puerta, deberíamos ser los únicos clientes en esos momentos. Ambos tenemos ganas de jugar. Te propongo que vayas al baño y te quites el bra y las braguitas, cosa que haces dedicándome una sonrisa maliciosa. De regreso, continuo acariciándote. Sin bra, tus pezones excitados se marcan sobre tu blusa. Terminado el primer plato, el camarero retira los servicios, mientras no pierde vista de tus pechos. Al irse, comenta que se le olvidó traer con que recoger la mesa. Nos ...
    ... miramos y comentamos como no apartaba la vista de tus pechos. Decidimos seguir el juego, calientes como estábamos, y pellizco tus pezones para ponerlos bien duros y así se marquen más sobre la blusa. Al regresar, recoge las migas sin apartar la vista de tus pezones erguidos, marcados sobre la blusa, y puede ver mi mano en tus muslos, cerquita de tu entrepierna. Al traer los segundos, se demora lo más que puede en servirlos deleitando su vista, ora hacia tus pechos, ora hacia donde esta mi mano. Dándome cuenta de eso, mi mano se posa sobre tu chocho, sobre el pantalón. Cuando se retira me comentas que notaste estaba excitado por el bulto de su pantalón y que tu también lo estabas. Que te estabas mojando, con mis caricias y la situación. Mientras tomamos el segundo plato, meto mi mano por tu pantalón notando tu humedad. Estas bien mojada. Los dos lo pensamos, seguro todos en la cocina han comentado, este habrá dicho. Lejos de cortarnos, nos excitamos aun más. Tus pezones están bien duros, marcándose sobre la blusa como si se quisieran salir. Acaricio tu sexo y para acariciarlo mejor, aprovechando el elástico del pantalón, te lo bajo lo suficiente para que tu sexo quede al aire, solo cubierto por el mantel. Mi mano acaricia tu sexo, abriéndolo. El camarero viene a retirar los platos. Nota tus pezones aun más duros, marcándose por completo. Recoge las migas. Al recogerlas se mueve el mantel y tu sexo queda al alcance su vista, viendo mi mano en él. Notamos como se demora mas de la ...
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