1. Vacaciones de verano


    Fecha: 12/03/2018, Categorías: Intercambios Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... anunciando su orgasmo. Aumento mis embestidas aún más y acabamos casi a la vez. Juan mientras tanto sigue dándole caña a mi mujer, la cual gime cada vez más alto, se ponen sus ojos en blanco y sé que se está corriendo. Juan la penetra cada vez con más furia y en ese momento Belén se acerca a su marido y le clava un dedo en el culo. - Así le gusta más ¿sabes? -me dice- Yo no respondo, solo veo como mi mujer está siendo poseída por otro hombre. Cuando Juan acaba mi mujer le vuelve a chupar la polla en señal de agradecimiento. Estamos todos tumbados en las toallas cuando María y Begoña se acercan: - Bueno, qué, nos vamos -Dice María-. No puedo creer la naturalidad con la que han estado contemplando la escena sin decir ni hacer nada. Después de darnos un baño y relajarnos un poco nos vamos al hotel. CUARTO DIA Después de haber visto como mi mujer era follada por otro hombre y se lo montaba con una mujer casi que todo me daba igual. Además yo había mantenido mi primera relación homo con Juan. No me importó lo más mínimo que según llegamos a la playa Luisa se desnudara delante de Juan y éste la besara en la boca y la metiera mano por todos lados. Mi obsesión ahora era follarme a María y Begoña, en aquella desenfrenada situación ellas no participaban. Yo no sabía como conseguir que ellas entraran en el juego. Mientras, Luisa ya estaba a cuatro patas y Juan la estaba follando, desde luego se habían dado prisa. Además Belén estaba muy ocupada chupándole las tetas a Luisa mientras ...
    ... que con una mano se masturbaba y con la otra le tocaba el clítoris a mi mujer. Mire hacia donde estaban sentadas María y Begoña, me acerqué y lo comprendí todo, claro que no participaban estaban muy ocupadas. Cada una de ellas tenía un consolador con el cual estaban jugando entre sus piernas. Cuando llegue a su lado ni se inmutaron, María estaba jugando con el consolador en su clítoris mientras que Begoña lo tenia dentro de su coñito y lo movía en un lento mete y saca. Me quedé delante de ellas, sin saber que hacer. María se incorporó un poco y agarro mi polla con su mano, luego acercó su boca y se la introdujo entera, ver a aquella preciosidad chupándomela era más de lo que podía soportar y llené su boca con mi abundante leche en unos minutos. Ella no se la tragó simplemente soltó mi polla y le dio un beso a su hermana, la cual recibió mi leche de boca de María. Aquella situación hizo que mi polla, pese a la reciente corrida, estuviera otra vez a punto. Miré hacia donde estaba Luisa y vi como seguía a cuatro patas recibiendo la polla de Juan y comiéndose el coño de Belén. Mientras María y Begoña seguían jugando con mi leche en sus bocas y estaban tocándose mutuamente, María, levantó los ojos y me dijo: - Creí que nunca íbamos a participar, menos mal que te has decidido. Solo hay un inconveniente, ni mi hermana ni yo follamos, puedes hacer lo que quieras menos follarnos. Nuestros coñitos lo reservamos para nuestros novios. Vaya par de putas que estaban hechas las dos niñas. Yo ...