1. Mi mujer me enseñó el camino.


    Fecha: 19/05/2018, Categorías: Dominación Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... también quiero que esté totalmente segura de mí. Al tenerme tan enseñado a mí ni se me ocurre pensar en otra mujer. Quiero que con la disciplina esté tan segura que no dude de mi total entrega y fidelidad y no sólo por los azotes, que también, sino por mi deseo de adorarla como una diosa única en mi vida. Mi esposa recapacitó en su vida y pensó: tengo una casa bonita, económicamente nos va bien, tengo un armario lleno de zapatos y bolsos, hacemos viajes todos los años, una hija preciosa y un marido atractivo al que hay que enseñar. Ella pensó hay que corregir los fallos porque esto vale la pena y se puede estar muy bien, vivir como una reina. Si en la intimidad de su dormitorio decide disciplinar y convertir a su esposo en un marido mejor, que problema puede haber?, al fín y al cabo es un asunto en la intimidad de un matrimonio. Ella sabía además que su marido era el candidato perfecto para ser corregido con una buena técnica de disciplina y recuperar la confianza completa en él, ya que yo deseo con toda mi alma ser enseñado y servir a mi dueña, y porque mi adiestramiento iba a ser tan bueno que jamás dudaría de mi fidelidad y sus amigas llegarían a pensar "¿cómo consigue tenerlo así?" Este adiestramiento sería siempre manteniendo las formas cara a los demás como pareja no dando a entender nada de esto, pues a ni a mí ni a ella le gustaría que me vieran como un pelele, todo esto queda en la intimidad de nuestro dormitorio, máxime si tenemos una empresa con empleados. ...
    ... Intentamos dar la apariencia de matrimonio normal aunque quien nos conoce más a fondo sepa quien lleva los pantalones en casa, pues ella manda en este matrimonio y eso es indudable. Que puedo decir yo de todo esto, pues que simplemente la adoro como es y me encanta que me tenga como me tiene, soy de su propiedad y tiene todo el derecho a disciplinarme y domarme para que ella esté más a gusto. Yo le prometí eso cuando nos casamos, aunque andaba perdido centrado en mí pero ahora, por fin, voy por el buen camino para que se sienta como una reina. Según los entendidos, por lo que he leído, para una esposa dominante fustigar y azotar a su marido es un arte y una habilidad que se desarrolla con el tiempo mediante la práctica. Disciplinar al hombre que amas puede ser una actividad extremadamente sexual, por no mencionar que puede ser muy productivo entrenar para que se convierta en el tipo de marido que deseas; amoroso, delicado y atento. Según los expertos en la materia, el castigo físico no es lo que hace en el cuerpo del hombre sino más bien el efecto que tiene sobre su mente. Azotar o fustigar a un hombre no es un acto de violencia sino, más bien, un acto de amor. Cuanto más lo hace una mujer, mejor será en ello y más lo deseará el marido. La disciplina y el cuidado son las dos caras de la misma moneda del amor. Hay hombres que desean la disciplina física y hay hombres que necesitan disciplina física. Satisface a sus almas porque actúa como una válvula de escape que libera la tensión y ...
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