1. Manuela (10)


    Fecha: 01/06/2018, Categorías: Hetero Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... rincón del jardín y empezaron a meterme mano, cuchichearme al oído, besarme y chuparme, impidiendo mi marcha y excitándome como nunca hasta entonces. Minutos después estaba completamente desnuda y ante un grupo de personas que se pararon a verlo, los dos hicieron conmigo todo lo que quisieron durante el tiempo que les vino en gana. Tuve más de una docena de orgasmos, yo que casi nunca me había corrido en los años de matrimonio". "Vaya, vaya. Durante algún tiempo pensé que eras frígida y yo un gilipollas que no sabía darte placer" "Por cierto, ¿tenías algún apaño por ahí?; en casa yo no te daba el sexo que tu querías" "Los primeros tres años no, pero luego empecé a acostarme con Remedios, la primera secretaria que tuvo tu hermano. Me cansé de que nunca estuvieras dispuesta y que no pudiéramos follar más que los sábados por la noche en la postura del misionero o que tu boca fuera una desconocida y tu culo un imposible" "Fuímos dos idiotas, en especial yo, que te perdí muy pronto y además me quedé sin mi parte de placer que ahora tanto me gusta. Leo la pregunta en tus ojos y no, no es Cosme quien me da gusto, aunque de vez en cuando algo nos montamos juntos. No pongas esa cara de tonto que tanto y bien sabes explotar y pide otras copas mientras voy al servicio". Algo confuso seguí con la vista a Rosa mientras recordaba que siempre fué una delgada engañosa, bien formada y abundantemente dotada. Con una minifalda ajustada y un suéter escotado, poco engañaba su bien moldeado ...
    ... cuerpo. Decidimos salir del hotel y acercarnos a alguno de los locales de la playa. Riendo, agarrados de la mano, paseamos en la agradable noche hasta un pub tranquilo de ambiente acogedor. "Cosme es un hombre maravilloso que ha tenido una vida difícil. Emigró a Brasil de niño y ha hecho una inmensa fortuna con los plásticos. Está muy enfermo del corazón y apenas le quedan unos meses de vida, no tiene familia, por lo que ha querido casarse conmigo para estar con una buena amiga hasta el final de sus días y que le herede. Siempre tomamos habitaciones separadas en los hoteles y con su permiso me acuesto con quien quiero siempre y cuando no monte desagradables escándalos. Es el marido perfecto ¿no?" Según reía de manera descocada, se acercó a mí para besarme e introducir su lengua hasta mi garganta. "Estoy deseando que conozcas a la nueva Rosa. Te vas a sorprender, voy a darte todo lo que te negué y vas a proporcionarme el placer que tanto me gusta. Vámonos a la habitación del hotel". Rosa se ha dormido abrazada a mí después de fumarnos un cigarrillo a medias. Yo sigo sorprendido y satisfecho porque apenas puedo creer que en las últimas horas he follado con la que fué mi mujer más y mejor que en los años que estuvimos juntos. Al llegar a la habitación nos hemos desnudado con gestos presurosos, siendo la primera sorpresa la preciosa y excitante ropa interior negra que lleva mi ex ("ahora siempre llevo lencería negra"). La segunda sorpresa es que sin avisarme se ha arrodillado para ...
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