1. La violé por amor


    Fecha: 13/06/2018, Categorías: No Consentido Primera Vez Autor: AMorboso, Fuente: CuentoRelatos

    ... su culo redondo, (su maravilloso culo), hacía con sus piernas. La subí todavía más, dejando a la vista el hilo de su tanga. -ZASSSS, ZASSSS Le di un golpe en cada cachete. -Buen culo. Me va a encantar follarlo. -MMMMM, MMMMM, MMMMM, MMMMM. -¿Lo estás deseando, eh?, no te preocupes que todo llegará. Te voy a desnudar y más vale que colabores. Si colaboras, terminaremos pronto y saldrás viva y sin daño de aquí. Si no lo haces te haré lo mismo pero sufrirás más. Omití lo de salir viva intencionadamente, pero no debió de darse cuenta. -Ahora voy a soltarte las manos, espero que no hagas tonterías. Desaté la cuerda de sus manos, lo que le permitió bajar las piernas, y solté las esposas. Le di la vuelta para dejarla sentada. Bajé los tirantes de su vestido, pero ella intentó evitarlo llevando sus manos a las mías para impedirlo. -NNNNN PFMMM -ZASSSS ZASSSS Me deshice de su mano y le di un bofetón con todas mis fuerzas y seguido, otro en el otro lado. Cayó de lado sobre el colchón llorando. -Si prefieres esto, yo no tengo inconveniente en seguir. ¿Quieres más? Negó entre lágrimas. La agarré del pelo y volví a colocarla sentada. Esta vez sí que se dejó bajar los tirantes del vestido y hasta colaboró en sacar los brazos. No llevaba sujetador. Ante mis ojos maravillados quedaron sus preciosas tetas, como pirámides de Egipto incrustadas en su pecho. El movimiento de bajar su vestido, me llevó a acercar la cabeza a ellas y no pude evitar sacar la lengua y lamer uno de los pezones. ...
    ... Enseguida, la mano de ella fue a cubrirlo, apartándome la cara. -ZASSS. Una nueva bofetada la tiró de costado. Volví a levantarla tirando del pelo. -¿Qué te pasa zorra? Es que no entiendes o es que te gusta que te sacuda. ¡Eh! ¿Te gusta que te sacuda? -MMMMmno. Negó con la cabeza De un empujón, volví a tumbarla sobre el colchón y terminé de sacarle el vestido por los pies. Desnuda estaba impresionante sus tetas, grandes y tiesas, su cara de líneas suaves, que no le perjudicaba su pelo revuelto y despeinado, su tripa plana, su coño apenas cubierto por un triángulo minúsculo y transparente a través del que se vislumbraban sus pliegues sin la más mínima muestra de pelo. La volví a poner boca abajo para admirar su culo y acariciarlo, sintiendo los pequeños temblores de su cuerpo que eran más pronunciados en él. Lo recorrí con mis manos, acariciándolo, para terminar con dos palmadas en sus cachetes al tiempo que le decía. -Venga, cariño, no perdamos más tiempo. Solté las cuerdas de sus piernas y, cuando se vio libre, intentó moverse, pero un puñetazo en la espalda, la dejó totalmente inmóvil. Luego volví a colocarla boca arriba Como la cuerda era larga. Até su tobillo derecho con su muñeca derecha y llevé la cuerda para pasarla por un agujero en uno de los lados del chasis de la furgoneta, hasta otro agujero igual en el otro lado, para terminar atando su otra muñeca y tobillo. Con esto, quedó totalmente abierta, con los pies elevados e inclinados hacia su cabeza. Saqué de nuevo el ...
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