1. La enfermera abusó de mi violándome en repetidas ocasiones


    Fecha: 11/07/2018, Categorías: No Consentido Autor: Aldebaran, Fuente: CuentoRelatos

    ... quitó la bata con cuidado y me dejó desnudo. Tenía los brazos escayolados y la verdad es que ella tendría que hacer casi todo el trabajo. Abrió el grifo y me mojó todo el cuerpo. Me había cubierto los brazos y la pierna con un plástico especial para que no se mojaran. Entonces vino lo peor. Empezó a enjabonarme y claro, cuando bajó a mi pene, este reaccionó. Ella pareció no enterarse de que se estaba poniendo duro como una piedra. Siguió con pecho y espalda y bajó hasta el culo. Para entonces estaba a punto de estallar. Ella seguía a lo suyo, sin decir nada. Luego volvió de la espalda al frente y frotó con la esponja todo mi pene. Si no fuera por como estaba, le habría preguntado qué forma tan rara era esa de lavarme. Porque ella estaba subiendo y bajando la esponja por mi pene, claramente masturbándome. Ella aceleró un poco más el movimiento y entonces no pude más, me agarré a su hombro y me corrí con un gemido, que esperé que el agua de la ducha tapara. Como si no hubiera pasado nada, ella terminó de aclararme, llevándose el desagüe todo el jabón y el semen. Después me secó y me vistió y me tumbó en la cama. -¿Que, que tal? ¿Te has relajado con la ducha? Iba a contestarle que me había relajado con la paja que me había hecho, pero preferí callarme. Me dormí un poco y mas tarde, me despertó porque traía la comida. -¿Tienes hambre? La comida está muy rica. Anda, pruébala. Comí y la miré a la cara. Estaba a punto de decirle algo, pero me callé. El día pasó relativamente ...
    ... rápido y llegó la hora de acostarme. Carmen me ayudó y luego se despidió de mi, apagó la luz y cerró la puerta. Tuve un sueño algo raro, en el cual tenía relaciones sexuales con una de mis amigas. Aunque también me había parecido oír abrirse la puerta de la habitación y luego cerrarse. Me desperté pronto y Carmen entró al poco a tomarme la temperatura y la tensión. Después retiró la sabana para incorporarme y estaba manchada de semen. Vaya por dios, había tenido una polución nocturna. Bueno, eso pensé entonces. Ella me llevó al baño y me lavó el pene con cuidado. -Eres un poco guarrote, me dijo sonriendo. Tu amiguito ha tenido una noche movida. -Pues si. Eso parece. -No te preocupes. Estoy acostumbrada a ver de todo en mi trabajo. Al menos tu pene es hermoso. ¿Hermoso había dicho? No podía creerlo. El día volvió a transcurrir relativamente rápido, con visitas de mi familia y eso, y volvió a llegar la hora de acostarse. Estuve pensando todo el día en una cosa, después de lo de la paja en la ducha y la polución nocturna. Cogí mi móvil, que estaba cargado a tope de batería y lo puse en un rinconcito de un armario que tenía justo enfrente de mi cama, pese al esfuerzo que tuve que hacer, supuse que valdría la pena. Esperaba que al día siguiente tuviera la prueba de que, si tenía otra polución nocturna, era ella que me habría hecho una paja. Al día siguiente, en cuanto me quedé solo, miré el teléfono y vi que solo había grabado el vacío. ¿Se habría imaginado algo y había preferido no ...