1. Anita y un camionero audaz


    Fecha: 02/10/2017, Categorías: Anal Sexo con Maduras Voyerismo Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    ... sentido.Y finalmente Anita claudicó. Se llenó la boca con la verga dura del tipo y su lengua recorrió cada centímetro de esa cosa enorme. Lo pajeó y lo mamó, al mismo tiempo que Beto la manoseaba las tetas y el culo con una mano libre, sin dejar de conducir…Quince minutos chupándole la pija hicieron que Beto por fin explotara en la boca llenándosela de leche. Anita se tragó todo y se limpió los labios con una servilleta.“Lástima que atrás está el cornudo de tu marido, sino te pegaba una cogida mortal”.Le dijo el tipo, mientras se acomodaba la verga dentro de sus pantalones.Eso pareció excitar a mi mujercita, que respondió intercambiando teléfonos con él.Un rato después simulé desperezarme de mi siesta y reaparecí en la cabina. El resto del viaje fue entretenido, con Beto contando algunas anécdotas más, mientras miraba de reojo las tetas de mi esposa…Una semana más tarde llamó a casa, diciendo que tenía un viaje a Buenos Aires y si podía pasar a visitarnos.El viernes a la noche se apareció con dos botellas de buen vino.Ya desde que se había confirmado su visita, noté que Ana estaba un poco alterada.Se vistió bastante sexy, con una minifalda bastante corta y una blusa ajustada, que dejaba apreciar sus hermosas tetas turgentes.Cenamos y realmente lo pasamos muy bien. No noté nada raro, aunque se advertía que entre ellos dos había una especie de química especial.Entre el vino y el cansancio por una larga jornada agotadora en mi trabajo, a las dos de la mañana me rendí, viendo ...
    ... que Beto no amagaba irse…Me disculpé con él, alegando cansancio y les dije que me retiraba a descansar. Pero sabía que algo iba a ocurrir entre ellos y me quedé con la puerta de la habitación apenas entreabierta, escuchando todo lo que hablaban…Anita le espetó directamente: “Te zarpaste mal, cómo se te ocurre venir hasta aquí?”Beto ni siquiera le contestó: solamente se desabotonó los pantalones, como para que su verga erecta se asomara por la bragueta abierta.“Vamos, putita, te debo una buena culeada desde hace una semana…” Le dijo.Entonces Ana se acuclilló en el piso y fue gateando hasta esa verga enorme, metiéndosela una vez más en su delicada boca. Comenzó a lamerla y a chuparla en toda su extensión.De repente Beto la tomó por el rostro con ambas manos y la hizo detenerse. Le metió una mano por debajo de la falda y luego de unos segundos, sacó sus dedos manchados con los fluidos de mi caliente mujercita...“Ah, ni siquiera te pusiste bombachita… y ya estás chorreando, putita…” Sonrió.Beto se levantó y se ubicó detrás de ella, entre sus muslos abiertos. Así en esa posición, aferró a mi esposa por las caderas y la atrajo hacia él, enterrando su gruesa verga en una sola embestida, bien a fondo en la delicada concha de Ana.Ella gimió con un gesto de sorpresa; seguramente no esperaba que esa verga se sintiera tan enorme en su concha bien lubricada. Pero enseguida se relajó y comenzó a empujar hacia atrás, yendo al encuentro de las caderas de Beto, que ahora la penetraba con más ...