1. Vacaciones fogosas


    Fecha: 03/10/2017, Categorías: Primera Vez Autor: ámbar coneja, Fuente: CuentoRelatos

    ... cuando él intuía pesadillas, y como es re inocentona, supongo que dado por su virginidad, ni siquiera notaba que a veces Pedro le corría o le quitaba la bombacha. La idea de que al tío le excite el olor a pis de Paula me calentaba demasiado. Al décimo día yo no aguantaba más de calentura, y me re masturbé espiando a los tíos en su dormitorio, y casi me descubren. Entonces decidí detenerme un poco. Pero al día siguiente, a unos minutos de que la tía saliera con unas amigas mientras yo baldeaba la cocina y el comedor, escuché clarito a Paula decir: ¡no tío, basta, no me hagas cosquillas malo, y te juro que no me hago más pis en la noche! Ambos reían extasiados, y al parecer se correteaban por todo el cuarto. Llegué a la puerta del mismo y vi a Paula en corpiño y culote siendo apresada por los brazos de Pedro que la mordía, le hacía cosquillas en los pies y le daba chirlos en la cola cuando Pauli intentaba levantarse. Además la olía haciéndose el sonso. Por supuesto que no me delaté. Pero a la noche interrogué a mi hermana, y pese a que no pude sacarle mucho me confió que le gustó jugar así con el tío. Nunca se propasó con ella más de tocarla. Aunque le vi el paquete hinchado en la bermuda. ¡hubiese dado cualquier cosa por estar en el lugar de la tarada de Paula! Una siesta en la que yo lavaba la ropa y ordenaba algunas cosas, escuché a Diana insistente en el patio: ¡basta Xime, dejá de manosearme boluda, estás re caliente nena! Enseguida miré y casi me acabo encima cuando vi a ...
    ... Ximena, que es la vecinita de los tíos que suele juntarse con Diana a hinchar los huevos cada vez que vamos con una mano adentro del short de mi hermana y con la otra amasándole las tetas. ¡esas dos mocosas se estaban calentando solitas! Diana había tenido relaciones dos veces con un primo, y casi la reviento cuando lo supe, porque pudo haber quedado embarazada la muy boluda! Al rato una persecución las hacía estallar de risa, transpirar, chocarse con las plantas y pelarse un poco las rodillas cuando caían al pasto. Diana se veía re graciosa con su remerita de dibujitos por arriba del ombligo, con sus rollitos saltarines y su pelo despeinado evadiendo los toquetones de Xime, que es una coloradita bien machona, flaquita y con todo por desarrollarse, aunque siempre viste ropa sucia. Seguí mirando, y vi hasta que Xime le bajó el short, le mordió la cola por encima de su bombacha blanca de nena y le besó los muslos. Después Diana la empujó al suelo, le dio una patada y le dejó en claro que no le gustan las chicas. La cosa no pasó a mayores. Pero una siesta, lo inevitable hizo un surco en mis entrañas cuando descubrí a Diana pegada al ventanal de la pieza del tío Pedro, con las lolas desnudas, la pollerita sobre la cintura y una de sus manos dándole candela a su sexo bajo su bombacha negra. Enseguida me pegué a su lado izquierdo a mirar, y no tuve más opción que tocarme las tetas viendo a Xime en cuatro patas sobre el acolchado de la cama de los tíos, apenas en calzones y con la ...
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