1. (9) Reflexiones sin bragas


    Fecha: 12/09/2018, Categorías: Lesbianas Sexualidad, Autor: Mister Neron, Fuente: CuentoRelatos

    ... semana. Ana llevó a Ingrid hasta el baño. Justo en ese momento venía una chica para lo mismo, pero Ana la empujó. -Quita, puta. Nosotras vamos antes. Y ambas se encerraron en el baño. -Ana, por favor, que sea rápido. Pero Ana atacó con besos y caricias. Ingrid ponía los ojos en blanco del gusto. Hasta que Ana le arrancó la blusa y saltando varios botones. -Joder, ¿qué haces? Es la blusa del uniforme. No tengo otro. Pero Ana se limitó a quitarla el sujetador y luego a saborear sus tetas. -Mmmmm, qué ricas –mordía Ana sus pezones. -¡Ay! No muerdas, que me duele. Ahora Ana la desabrochó los pantalones y bajándoselos hasta los tobillos. -Ana, para. Ni caso. Ana le arrancó las bragas en el tercer tironazo y dejándola del todo desnuda. -De cara contra la pared, Ingrid. Obediente, Ingrid accedió. -Separa los muslos. -¿Así está bien? -Saca el culo… eso es… Apóyate en la pared… Perfecto… Inclínate un poco hacia delante… genial. No te muevas. En tiempo récord, Ana se desnudó. -Ingrid, tienes un culo de escándalo. Te vas a enterar, guarrona. Antes, Ana cogió su móvil e hizo las pertinentes fotos para su muro de facebook. -Ingrid, ¿tienes ganas de cagar o mear? -Ahora que lo dices sí. Me meo. -Pues venga, suelta el chorro. -¿Cómo? -Que eches la meada ahora mismo. Yo te aviso cuándo. -Esto es una locura. Ana se puso a grabar en vídeo… -Ya. Sácalo. … y se arrodilló para enfocar mejor la zona genital. Ingrid hizo fuerzas y el pipí salió con vehemencia. Ana lo grabó todo. Incluso el charco ...
    ... que iba dejando Ingrid entre sus pies. -Tienes un pipí muy bonito. Se te ve sana y fértil. Ingrid expulsó los últimos restos de orina con alivio. Ana aprovechó para mojarse los dedos y probarlo. -Mmmmm, de muy buena calidad. -Bufff… qué gustito –se limpió Ingrid con la mano. -Meada de Ingrid. 6:33 de la tarde. Heladería Kalua. 22 de junio. –Y Ana cortó la grabación-. Has meado como una vaca asturiana. Eso parecía el Nilo entero. Ingrid rió como si estuviese orgullosa. -Ahora toca sexo –se colocó Ana tras el culo de Ingrid-. ¿Preparada? -¿Qué me vas a hacer? -Has meado como una puta poligonera y te voy a demostrar que lo eres. -Yo no soy una puta, Ana. Y Ana la azotó con la mano en la nalga derecha. -¡Au! ¿Qué haces? Sin contestar, Ana soltó el brazo y la propinó un bofetón más violento. -¡Auuuuu! ¡Ana, para ya! El tercero fue el más duro de todos, pero Ingrid sustituyó el dolor por el placer. En vez de gritar gimió en alto. Esto la indicó a Ana que ya estaba en situación. Ella colocó los dedos en su clítoris y procedió al frotamiento. Ingrid entonó un alarido de placer en su estado más puro. -Venga, preciosa, córrete para mí… -Jodeeeeeer… -Ingrid nunca experimentó todo aquello. Abrió más aún los muslos para facilitar la labor a Ana. Ella pegó tres tortazos clitoridianos y Ingrid se corrió con un grito después. Un chorrazo de flujo se mezcló con el charco de pipí en el suelo. Ingrid se convulsionó a medida que el orgasmo iba desapareciendo. -¿Qué te ha parecido? -Puta… coño… ...