1. Claudia, mi cuñada


    Fecha: 10/10/2018, Categorías: Dominación Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... amigablemente, sin coqueteos, pero permitiendo que el chico viera con todo lujo de detalles mi cuerpo. Cuando al final se fueron, Claudia me informó de que ya podía cubrir mis pechos si quería. Cuando el sol estaba picando, a la una más o menos, Claudia me indicó que teníamos que volver. Ella se colocó su vestido, pero a mí me ordenó que no lo hiciera. Tenía que ir con aquel vestido indecente hasta el coche, y luego, salir de él hasta la casa en la propia urbanización. Los motivos eran que había sido reacia a enseñarle mis muslos antes. Así que fuimos por la orilla de la playa hasta el lugar donde el coche estaba aparcado. Me sentía incómoda y avergonzada cuando me cruzaba con alguien. Durante el viaje de regreso, Claudia me pidió, me exigió, que no cerrara las piernas. De nuevo, tras un cambio de marcha, colocó su mano derecha sobre mi muslo izquierdo y sus dedos en la parte interna de mi muslo.Estuvo acariciándome silenciosamente durante gran parte del viaje. Al llegar a la casa, abrió de nuevo la puerta de la casa y creía que me volvería a azotar otra vez en el zaguán, pero sólo me dio un azote. Me reprimí mis protestas y esperé a que terminara de abrir la reja. -¿Te vas a duchar, Sara?- Me preguntó. -¿No te vas a duchar tú antes?- Le contesté. -¡Ah! ¡Métete tu antes! Pero, por favor, deja la puerta abierta. Tengo que entrar a por una cosa.- Me desnudé en el baño y miré en el espejo las marcas rojas que había dejado el sol. Me convencí de que mi marido no se percataría ...
    ... de haber hecho top-less y del provocativo bañador que había lucido. Me metí en la ducha y abrí el grifo. Comencé a lavarme el pelo. Cuando Claudia entró estaba con el pelo lleno de jabón. La puerta de la ducha se abrió. Claudia estaba frente a mí, con la parte inferior del bañador puesta únicamente. Me cubrí tímidamente, porque ella me observaba con ojos pícaros, lascivos, llenos de deseo. -Te voy a enjabonar- Me dijo, con un pie dentro de la ducha ya. -No; no hace falta.- Pero antes de que me diera cuenta, Claudia acariciaba mi espalda con la mano llena de jabón líquido. No había forma de parar a mi cuñada. Después de la espalda vinieron mis nalgas y mis piernas. Se colocó detrás de mí y pasó su mano por mi cintura. Comenzó a enjabonarme el vientre y los pechos. La espuma se escurría entre sus dedos y mi piel. Sentí sus labios en mi hombro, en mi clavícula, en mi cuello. Me daba besitos suaves. Se bebía el agua que caía en mi piel. Sus dedos empezaron a jugar con mis pezones. Yo arqueé mi columna y coloqué mis nalgas en su vientre. No sentía la tela de su bañador, así que me imaginé que las dos estábamos desnudas. Pensé en la sorpresa que se llevaría Juan si nos viera. Aquello me excitó. Claudia deslizó su mano por mi vientre y comenzó a meter su mano entre mis piernas. Me encontró mojada, peor no sólo de agua. Yo frotaba mis nalgas en su vientre. Entonces tiró de mi pelo hasta que mi cabeza se apoyó en su hombro.Claudia seguía jugando con mis pezones, y ahora tocaba mi sexo ...
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