1. Entrega total (capítulo 2)


    Fecha: 14/10/2018, Categorías: Dominación BDSM Autor: cleversex, Fuente: CuentoRelatos

    ... arrastras hasta la cama. La puso bocarriba y la penetró despacio, no para no hacerla daño, sino porque quería ver con detenimiento la expresión de su rostro. Casi se la pusieron los ojos en blanco e inmediatamente empezó a gemir. La punta de su polla presionaba el fondo de la vagina de una mujer que no superaba el metro sesenta. Rápidamente la llegó el primer orgasmo al que siguieron algunos más. Paco observó que cuándo los tenía, eran tan fuertes que intentaba zafarse y se le ocurrió una tortura que había visto en los videos: lo pondría en práctica con ella. Cuándo iba a correrse, la sacó y se la metió en la boca. Marta se lo tragó todo sin dejar una sola gota. No quería dejarla preñada y hasta que solucionara ese tema intentaría no correrse en el coño de su esclava. Se levantó y la miró inerte sobre la cama, sudorosa, agotada y sintió cierta ternura hacia ella. Parecía que estaba desarrollando un cierto vínculo emocional, aunque eso no le iba a hacer desviarse de su objetivo: torturarla, hacerla sufrir y obtener placer. Y desde luego no era ni por asomo amor. Alguien tan egoísta y déspota cómo Paco era incapaz de amar. Lo que empezaba a sentir por ella era más parecido a lo que se siente por un perro: a lo que se siente por una mascota. —Mañana tienes muchas cosas que hacer, —dijo Paco cuándo termino con sus reflexiones—. Levántate y apuntalo todo para que no se te olvide. Marta se levantó cómo un resorte y cogió el papel y el boli que le tendía su amo y se aprestó a ...
    ... escribir. —Primero vas a ir a tu trabajo y te vas a despedir. A continuación, vas a ir a una gestaría que conozco y llevaras los papeles que te den: te voy a hacer un contrato de trabajo de asistenta. Hablaré antes con ellos para que lo tengan todo preparado. Después iras a la compra, y a continuación limpiaras la casa: quiero que este todo pulcro. También vas a hacer ejercicio: tengo una cinta de correr y un aparato de pesos. Luego te daré una hoja con lo que tienes que hacer. También quiero que tomes el sol diariamente: si hace frío en el ventanal y si no lo hace en la terraza que para eso tengo casi cien metros cuadrados. Las gestiones seguramente las tendrás que hacer en dos o tres días: no te preocupes. Suelo llegar sobre las cuatro: no me tienes que preparar nada para comer porque ya lo hago en la oficina. Tu come cuándo quieras. Y algo muy importante. Cuándo llegue a casa quiero encontrarte alegre, cariñosa y sonriente. Me besaras en los labios cómo nunca has besado a nadie en tu puta y miserable vida. ¿Lo has entendido? —Si amo. —Perfecto. Hablaré con mi banco y te haré una transferencia para que tengas fondos en tu tarjeta. —Gracias amo. Muy bien, ahora túmbate sobre la mesa del comedor, bocarriba y con las piernas bien separadas y flexionadas hacia arriba, —Marta así lo hizo y Paco cogió la madeja de cuerda que había comprado por la mañana en El Rastro y se puso a atar concienzudamente a su esclava. Lo hizo sin mucha técnica porque era la primera vez que lo hacía, pero el ...
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