1. Desafío de galaxias (capitulo 73)


    Fecha: 21/01/2019, Categorías: Grandes Series, Autor: calvito, Fuente: CuentoRelatos

    ... las intenciones del enemigo, había empezado a mover sus unidades para hacer frente a la batalla que se aproximaba inexorable. En el resto del Sector 26, las operaciones habían finalizado, a excepción de las fuerzas del cónsul Dreiz que en ese momento se encontraban combatiendo en el último objetivo asignado en los acuerdos con Marisol. De hecho, parte de su flota, ya había regresado a Manixa y aterrizado en la superficie. En el plazo de una semana, el planeta caería y el ejército rebelde comenzaría a desmovilizarse. Habían dejado de suministrar a Marisol los fármacos que la inducían el coma, pero esta no salía de él, y los médicos no querían forzarla. Eso requeriría suministrarla más fármacos y no estaban por la labor, preferían dejarla a su aire. A pesar de los esfuerzos de Anahis, y el personal sanitario del hospital, Marisol estaba perdiendo peso rápidamente, algo lógico, por otra parte, a causa de la hidratación intravenosa y la alimentación nasogástrica. Pero era Anahis la que despertaba mayor preocupación, a causa de la depresión que sufría y que la hacia descuidar su alimentación, tanto, que el médico del Fénix, que colaboraba con el equipo médico que llevaba el caso de Marisol, decidió informar a su padre, el canciller de Mandoria, cuándo Sarita le puso al corriente. Sus padres, se presentaron rápidamente en la capital federal, y en compañía del presidente llegaron al hospital. —Hija, los médicos están muy preocupados contigo, —dijo su madre— has perdido mucho ...
    ... peso. —¡Qué exagerados! Yo siempre he pesado poco. —¿Cuánto pesas ahora? —insistió el presidente bajando la voz. Estaban en la habitación de Marisol. —No sé, más o menos estoy como siempre. —¿No crees que si fuera así, no nos habrían avisado? —Y el que lo ha hecho ha sido vuestro médico del Fénix, que te conoce perfectamente. —Os aseguro que estoy bien, no me pasa nada. —Solo hay que ver lo chupada que tienes la cara, —insistió su madre mientras la acariciaba la mejilla— no me digas que estás como siempre. —¡Bueno vale! A lo mejor he perdido un par de kilos, pero estoy bien. —Menudo gallinero, —la voz de Marisol llegó como un susurro casi imperceptible, pero suficiente como para que todos callasen y fijaran la vista en ella. —¿Cómo te encuentras mi amor? —preguntó Anahis acercándose y cogiéndola de la mano mientras su padre pulsaba el avisador para que viniera la enfermera. —Me duele mucho la garganta, —susurró Marisol con un gesto de dolor— ¿Cuánto pesas? —No te preocupes por eso ahora, ya hablaremos… —¿Qué cuanto pesas? —la interrumpió forzando la voz. —¡Te están haciendo una pregunta Anahis! —exclamó su padrino, el presidente— ¡Contesta! —43 kilos. —Has perdido diez, —dijo Marisol al tiempo que entraban los médicos y enfermeras. —¿Diez kilos? ¿has perdido diez kilos y dices que estás bien? —la reprendió su padre. —Por favor papa, ahora no, —dijo Anahis con lágrimas en los ojos mientras seguía aferrada a la mano de Marisol. —De acuerdo cariño, —intervino su madre mientras la ...
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