1. Desafío de galaxias (capitulo 73)


    Fecha: 21/01/2019, Categorías: Grandes Series, Autor: calvito, Fuente: CuentoRelatos

    ... secaba las lágrimas con un pañuelo. —Y ahora que alguien me diga que cojones ha pasado, —dijo Marisol con su voz rota. En Próxima Tambedris la batalla se libraba con una intensidad tremenda. Los bulban, desde el primer momento con una estrategia claramente defensiva, estaban agazapados bajo los escudos de energía, y retrocedían puntualmente bajo el avance de los carros de combate y la presión de la artillería autopropulsada federal. El campo de batalla había sido elegido por los bulban, y el terreno irregular que presentaba, con innumérales taludes y hondonadas, favorecía su defensa frente a los medios acorazados que en ocasiones tenian que emplear a los ingenieros para abrirse paso. La situación se había estancado en las últimas dos semanas, y el calendario comenzaba a descontar días: en algo más de un mes, llegarían las primeras lluvias y entrarían rápidamente en el periodo de nieves. Oriyan estaba preocupada, tenía claro que frente a ella había un estratega bulban que sabía muy bien lo que hacia, y por primera vez desde el comienzo de la guerra, la poderosa presencia de Marisol, no estaba para supervisar e infundir ánimos, y su ejército lo notaba. En la soledad de su dormitorio del Centro de Mando, Oriyan meditaba y se preguntaba que haría Marisol si estuviera allí. —«Seguro que me daba un pescozón por pensar de esta manera tan negativa» —se respondía ella misma sonriendo. Entonces tomó una decisión drástica, no merecía la pena comerse el coco sobre si había sido una ...
    ... buena decisión aceptar la batalla que le ofrecía el pretor bulban. Se levantó del camastro y se sentó en su mesa activando el mapa holográfico y se puso a trabajar en una estrategia diferente. Cuándo su asistente entró, se la encontró dormida apoyada sobre la mesa. Con suavidad, la rozó el hombro para despertarla. —Mi señora, está amaneciendo, —Oriyan abrió los ojos, se incorporó despacio y estiro los brazos intentando desentumecerse—. No me diga que ha dormido aquí en lugar de la cama. —No me regañes, tenía cosas que hacer. Por favor, tráeme un café bien cargado, y algo para el dolor de cabeza: tengo que terminar todo esto. —Y algo para comer, no va a empezar el día solo con un café. —No tengo hambre… —Pues lo voy a traer, y si no lo quiere, lo tira. Unos minutos después, regresó con una bandeja y se la puso sobre la mesa. Oriyan, se tomó el comprimido que le ofrecía su asistente y dio un trago de café. Después, fue picoteando mientras leía en el ordenador. —¿Necesita algo más mi señora? —Por favor, avisa a todos: en una hora reunión de estado mayor. Una hora después, Oriyan entró en la tienda de campaña que albergaba el Centro de Mando Avanzado, donde la esperaban los jefes militares, ataviados con sus uniformes de campaña, eso si, unos más sucios que otros. —Señoras, señores, no podemos seguir así: nos queda un mes, más o menos, para que esos campos polvorientos de ahí fuera se conviertan en un lodazal y nuestros medios pesados se queden atascados. No me apetece atrincherarme, ...
«1234...7»