1. Memorias de un fucker. Bichita a domicilio


    Fecha: 01/04/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: Eric Salazar, Fuente: TodoRelatos

    ... se quitase el abrigo y se sentara en la silla.
    
    Me escondí y preparé la canción en la lista de reproducción, cogí el mando del foco y esperé.
    
    Cuando entró, obedeció mis órdenes y esperó mientras daba un sorbo a la copa de vino y se comía una fresa.
    
    Llevaba puesto un liguero con unas medias de rejilla, un sujetador de encaje y las botas de mosquetero de tacón, que aún hacían resaltar más ese culo que me tenía hechizado. Había venido preparada para la ocasión.
    
    Apagué la luz del pasillo y encendí el foco azul, puse la música y al entrar en el salón, dio comienzo el show.
    
    El comienzo de la canción era lento, lo cual aproveché para situarme enfrente suyo y cuando empezó a ser un poco más dinámica, comenzó la coreografía. Me movía muy despacio y marcando mucho los movimientos, ella mientras tanto no perdía detalle. Me fui quitando la chaqueta y la camisa, continué con el pantalón y cuando me quedé en calzoncillos, ya estaba duro como una piedra. Me acerqué a ella y cogiéndole una mano, se la puse encima del bulto de mis calzoncillos. Estaba tan caliente como ella, que se mordía el labio inferior, a la vez que sus ojos no se perdían detalle de todos mis movimientos. Me senté en sus rodillas y comencé a besarla. Fue uno de esos besos que eran preludio de una sesión de sexo. Metió la mano por dentro de mis calzoncillos y encontró justo lo que buscaba. Me puse de pie y fue ella la que me quitó rápidamente el bóxer.
    
    —Hoy sí que te puedes follar al stripper.— Le dije ...
    ... con una gran sonrisa de medio lado en la cara.
    
    —Eso es exactamente lo que voy a hacer.
    
    Dicho esto y en la posición en qué estaba, me situé por debajo de sus piernas y apoyé mi miembro directamente entre sus labios vaginales, no era una posición cómoda, pero las posturas complicadas eran nuestras preferidas. No importaba lo incomoda que fuese, sino lo placentera y morbosa.
    
    Me sujeté al respaldo de la silla de piel blanca y así pude hacer palanca al empujar para facilitar la penetración. No estaba previsto hacerlo en esa postura, pero las circunstancias nos habían llevado a ello. Y probar una postura nueva nos gustaba a ambos, aunque fuera una postura muy forzada. Estaba casi en cuclillas, pero aun así, la penetración era profunda, y al tener el culo en el aire mi movilidad era máxima. Yaiza se había deslizado en la silla para estar más accesible, también había levantado las piernas, mientras se sujetaba a mi cuello, para comenzar a balancearse al mismo tiempo que lo hacía yo.
    
    Estaba siendo diferente, digno de una película porno. Parecíamos acróbatas, más que personas normales. En esta postura no tardó mucho en llegar al orgasmo, la situación nos tenía muy calientes y eso favorecía todo.
    
    La iluminación, sombras con una tenue luz azul, la banda sonora de 50 sombras de Grey, y esa manera de mirarnos, nos tenía poseídos. Estábamos como en otro lugar, la escenografía era perfecta para ese momento.
    
    Debido a la postura tan forzada, no pudimos estar mucho tiempo así. ...
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