-
Memorias de un fucker. Bichita a domicilio
Fecha: 01/04/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: Eric Salazar, Fuente: TodoRelatos
... estábamos en contacto el uno con el otro, y todas las noches teníamos nuestro rato de paz, y de morbo. La conexión había sido total desde el principio, pero ahora nuestra comunicación era mucho más fluida, contándonos todo lo que nos iba pasando durante el día y dándonos consejos. Pero una de las cosas más importantes que hacíamos, era calmarnos cuando discutíamos con nuestras parejas. Yaiza tampoco estaba tan mal como yo, pero el carácter egoísta y egocéntrico de su marido les hacían tener continuos roces y discusiones. Así que, lo que un día nació como una manera de tener sexo fuera del matrimonio, se estaba convirtiendo en una amistad de las buenas, éramos muy afines en todo, follamigos y confidentes. Toda esta relación que teníamos, nos hizo ponernos un mote: The Fuckers. Era un término un poco raro, pero nuestra relación no era nada convencional, era una relación basada en el sexo y el morbo, que con el pasar de los encuentros iba derivando en otra cosa. Conforme más juntos estábamos, más complicidad había entre nosotros. Desde el principio yo sabía que esa mujer era excepcional. Me gustaba su manera de ver las cosas y después de hablar tanto y tener tanta conexión, me empezaba a gustar para algo más que para follar. Volviendo a mi casa, he de decir que mi habitación de matrimonio era blanca entera, con el cabezal de la cama blanco acolchado sobre el fondo morado de la pared, todos los muebles blancos y hasta la base del canapé era blanca, una habitación muy ...
... bonita y hecha a mi gusto, moderna y muy amplia. Nada más verla, Yaiza comentó lo que le gustaba y también comentó los dos cuadros del cabecero de la cama. Cuadros de mi boda. —¿Te casaste de dorado? Te pega, te pega, no ser un novio corriente.— Me dijo riéndose. —Ya ves que no soy corriente en muchas cosas.— Dije yo, con una sonrisa de medio lado en mi cara. Me tumbé de un salto. Y golpeando la cama con la mano le dije; —Ven aquí, ya verás que bien se folla. Está casi sin estrenar. Vamos a hacerle el rodaje al colchón. Dicho esto mirándome a los ojos y con andares de pantera, se subió de rodillas a la cama y vino gateando hasta donde yo estaba, poniéndose encima de mí, comenzando a besarme. —Estate quietecito, que en tu cama, te voy a follar yo. Entonces, bajó su mano para sujetar mi polla y dándole unas sacudidas para que se pusiese dura de nuevo, se sentó en ella de golpe mientras me miraba a los ojos. Puso las dos manos sobre mi pecho y comenzó a mover sus caderas hacia delante y hacia atrás. —Me encanta que me folles, vamos móntame como tú sabes, amazona. Al oír esto comenzó a moverse a un ritmo y con una fuerza exagerados. Me gustaba cómo me estaba montando y yo también comencé a moverme de adelante a atrás, mientras apretaba los glúteos para que mi polla también hiciera el movimiento de subir y bajar mientras ella se movía. La fricción era tremenda y no tardó en llegar de nuevo al orgasmo mientras me decía: —Ohhh, sííííí. Pero que bien se ...