-
El concesionario familiar. (9)
Fecha: 01/04/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: GUILLEOSC, Fuente: TodoRelatos
LETICIA - MI VIEJO - GRETA. (9). Al llegar al Estudio del Abogado mi madre y mi hermana ya se encontraban reunidas con él, la Secretaria me hizo pasar y luego de saludarlos tomé asiento esperando a que el Letrado les terminara de explicar. Fue conciso y concreto, impersonal diría, conmigo su trato era distinto. Luego de leerles todo, ambas mujeres le preguntaron dónde deberían firmar, pero antes de esto mandó a llamar a un Escribano o Notario para que certificara las respectivas firmas. Ellas se llevarían un porcentaje de las ganancias de la Concesionaria mayor y yo tendría que trabajar para eso,“sabemos que el mayor sacrificio lo haceRamiro porque hasta deberá dejar de estudiar”, -dijo mi madre- y el Abogado afirmó la cuestión aseverando,“lo que cuesta vale señora, sin dudas, pero ya se verán los frutos”. Una vez que todo estuvo firmado y certificado le pregunté a mi madre: Se despidieron contentas por irse de vacaciones y, según me dijeron, con ganas de que fuera a visitarlas, les dije que vería, pero que era difícil porque tendría un lindo“baile” todo el mes siguiente. Después de que se fueron el Abogado me dijo que con los papeles firmados tenía que acompañarlo al Juzgado para que un Juez“conocido”(cuando hay dinero de por medio, siempre surgen los Jueces “amigos”) nos firmara las autorizaciones para operar como legítimo dueño y pudiera acceder a los registros y saldos bancarios. Para el mediodía ya habíamos regresado al Estudio y allí nos esperaban dos ...
... individuos que el Abogado me presentó como los dueños de la Agencia que se ocuparía del tema de las Casas de Repuestos, en realidad, que ya se estaban ocupando de ello porque habían sido contratados por mi padre en vida y habían averiguado un montón de cosas que me fueron desgranando, pero hicieron hincapié en que no era conveniente operar enseguida porque aún faltaban pruebas como para pedir un resarcimiento por lo sustraído. El que me hablaba era un hombre de baja estatura, en realidad no llegaba a un metro con setenta centímetros aproximadamente, pero vestía muy de elegante sport y tenía una mirada inquisidora que metía miedo, se me hizo que era un tipo al que no querría tener de enemigo, además, sabía perfectamente de lo que estaba hablando, tenía un acabado conocimiento de lo que desgranaba concienzudamente. El otro era casi de mi estatura y parecía ser el“músculo” de la sociedad dedicada a la Investigación, en definitiva, ninguno de los dos era para tomarlos a la ligera. Quedamos que, en el momento de estar en condiciones de operar, me lo harían saber por medio del Abogado y que, en ese caso, yo decidiría que hacer con los traidores a mi padre. Algo faltó en esa conversación y no supe qué… Me despedí de todos ellos y me fui para el coche llevando una carpeta con copia de toda la papelería, llegué al estacionamiento y me metí en al auto, recién allí comencé a tomar plena conciencia de todo lo que tenía. Mi padre era un empresario potentado, había acumulado un más que ...